El Clásico español está a la vuelta de la esquina y todos los involucrados comienzan a prepararse de cara al partido que define momentos. El que gané sale potenciado y el que pierde desahuciado. Ante tanta calidad individual, ganarán las pizarras y los rombos predominan en ellas.
Zinedine Zidane y Ernesto Valverde, dos de los mejores entrenadores del mundo, parecen decantarse por un mismo esquema pero confeccionado para hacer cosas diferentes. La diferencia entre uno y otro yace en esa figura que surge como mediapunta.
Valverde sin extremos

Ernesto Valverde, entrenador del FC Barcelona, buscará su primera victoria en este tipo de encuentros luego de perder los dos partidos de la Supercopa de España. En aquella oportunidad, sacando el primer tiempo en el Camp Nou, el conjunto catalán fue dominado por los blancos. Un verdadero baile.
En aquella oportunidad, Valverde utilizó el 4-3-3 en el Camp Nou, política de estado del balompié culé, y un 3-5-2, que yace enterrado en el Bernebéu y parece que no saldrá de ahí en mucho tiempo.
El sábado, en el primer clásico de liga, Valverde alineará un 4-3-1-2. El esquema utilizado en Mestalla. Paulinho, quien no formó parte de esa Supercopa, como enlace entre el trivote, Messi y Suárez. Sin Dembélé y sin Deulofeu, Valverde refuerza el medio y lo llena de llegadores. El esquema de partidos grandes para el FC Barcelona.
Zidane con Isco

Por su parte, el Real Madrid desde el ascenso de Isco Alarcón no negocia el sistema. La BBC dejó de ser el punto de partida de todo. Hoy, con la BBC a pleno, no parece que Isco salga de la titular. Eso es mucho decir.
Zinedine Zidane confeccionó un equipo para jugar alrededor del español. 4-3-1-2 con Casemiro, Kroos y Modric detrás del malagueño. Un equipo más desordenado, generado por la eterna movilidad de Isco pero más dominante. Mucho más dominante. El francés renunció al orden para ser gobernante del juego.
Abandonó la reactividad de los Bale, Benzema y Crstiano para ser más de Kroos, Modric e Isco. Un cambio para arrollar pero que obliga a vivir un nivel individual óptimo.
El 4-3-1-2 del Real Madrid, mejor trabajado, es conceptualmente más dominante que el del FC Barcelona. Eso, lo define ese jugador que juega libre. Isco es más asociativo y busca conectar, Paulino está más para acompañar.
Posibles formaciones

Pero, defensivamente, el 4-3-1-2 culé entrega más garantías. Paulinho es orden e Isco anarquía. La libertad de Isco desordena al Madrid pero también a su rival, lo que abastece a Cristiano de oportunidades. El desorden es felicidad para Ronadlo.
Por su parte, la presencia de Paulinho, le da libertades a Messi de moverse por todo el flanco del ataque. Ser lo que el quiere ser y lo que necesita el equipo. Isco abastece a Ronaldo y Paulinho libera a Messi. Responsabilidades diferentes en las mismas posiciones.
El clásico se acerca y será una verdadera batalla de rombos.
NV1
