El Barcelona sigue en plan perfecto. El proyecto de Ernesto Valverde cuaja y sigue mostrando poderío. Girona fue la víctima de turno. Sin despeinarse y prácticamente a media máquina se ha llevado un partido sin contratiempo.
Girona no fue un rival que pudiera complicar al Barça que con dos autogoles, Aday a los 17’ y el cancerbero Iraizoz al 48’ del complemento, le ponían en bandeja de plata una victoria que en el desarrollo del partido lucía menos complicada.
Los culés tocaron tranquilos. Eran dueño de la pelota y la cancha. Paulinho comenzaba a complicarle las cosas a la zaga del Girona con sorpresivos ataques y dando aviso de que el tormento sería continuos los 90 minutos.
La presión fue tal, que en el minuto 17 Jordi Alba forjó un gol en contra en donde Aday fue cómplice confeso de un tanto que predecía lo que iba a ocurrir el resto del partido.
Otra pifia, esta vez de Iraizoz, con Aleix Vidal de complice. El partido hasta se tornaba aburrido, pues el Barça no terminaba de pisar el acelerador y concretar la victoria, en lo que puede especularse que está cerca de ser el mejor arranque del club blaugrana en los últimos años.
En ese instante apareció el uruguayo Luis Suárez, que con una definición al primer palo tras un pase de Sergi Roberto a profundidad.
Una victoria que estaba dentro de la lógica, que se puede decir que fue más fácil de lo esperado y 18 puntos que hacen al Barcelona más líder que nunca.
Manolo Portillo / NV1
