Las expectativas dentro del país por la creciente tendencia social a esperar una posible acción armada de Estados Unidos o una acción de fuerza internacional de carácter militar con el objetivo de sacar a Nicolás Maduro del poder se mantienen en suspenso y en negación por parte de altos funcionarios del gobierno de Donald Trump.
Y es que el encargado de negocios de EEUU en Venezuela, James Story, dejó claro que su país no quiere una intervención militar en Venezuela. Sin embargo, aunque la política exterior de Washington hacia el país se ha basado en aplicar estrategias de presión financiera y diplomática, ni Donald Trump, presidente de EEUU, ni Mike Pompeo, secretario de Estado, han descartado la posibilidad de usar la tan sonada «opción militar» en caso de la cúpula y los grupos de interés de Maduro se aferren aun más al poder a pesar de una mayor intensidad en la grave crisis que vive Venezuela.
“Lo que queremos nosotros no es una intervención militar de la comunidad internacional, sino una salida pacífica, política, democrática con la Constitución de Venezuela. ¿Cómo pueden tener una democracia cuando la gente no puede escoger con votos?”, dijo el encargado de negocios para Venezuela que despacha desde Bogotá, James Story, en una entrevista con el portal «2001», reseñó la agencia Reuters.
Esta declaración implica que EEUU mantiene una política exterior de corte diplomático no convencional, pero no militarista, debido a los altos costos geopolíticos e internacionales, e incluso económicos, que tendría una eventual operación armada de Washington en Venezuela, así como las consecuencias que eso podría generar para los intereses de Donald Trump de reelegirse como presidente de EEUU en las elecciones de 2020.
“Ya existe una intervención militar, hay militares rusos en el país, chinos y sabemos que hay un montón de militares cubanos”, agregó Story.
El diplomático fundamenta su afirmación en el hecho de que, según informaciones de inteligencia de EEUU con investigaciones en el país, existen al menos más de 15.000 agentes de inteligencia de Cuba y técnicos militares de Rusia con el objetivo de blindar armamentísticamente al gobierno de Maduro y suministrarle un anillo de seguridad que le permita mantener control del poder y margen de maniobra en caso de una implosión social o militar interna de grandes dimensiones.
NAM/Ricardo Serrano (@RS_Journalist)
