Todo empezó hace algunos meses con la solicitud de un cliente «Que buscaba un pastel con una forma inhabitual«. La pastelera hizo primero un molde en forma de perro, pero termino haciendo un molde en forma de caca de perro.
«A algunos les gusta, a otros no» admite la pastelera, que revela los secretos de la receta de su masa, a base de gelatina y de leche de coco.
Estos pasteles son realizados en una pequeña cocina, en la planta baja de una casa de los suburbios de Bangkok; «Es curioso, nadie más hace pasteles en forma de caca. A la gente le gusta» asegura empleada de la panadería Wilaiwan Mee-Nguen.
Primero se vendían los pasteles vía internet y de forma discreta; pero desde que los mismos clientes que compran estos pasteles en forma de “Caca” de perro los han publicado en sus redes sociales, estos han crecido en popularidad.
Personas que han probado dichos pasteles constataron la textura gelatinosa muy realista de este tipo de pastelería. La mujer asegura que vende unos mil pasteles por mes en promedio.

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