El alto representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Josep Borrell, señaló este domingo que el asalto al Capitolio en Estados Unidos le hizo recordar el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 en España, un país que logró «superar esta prueba».
«Lo que vimos el miércoles fue solo el clímax de acontecimientos muy preocupantes que han ocurrido a nivel mundial en los últimos años. Debe ser una llamada de atención para todos los defensores de la democracia», subrayó Borrell.
En una entrada en su blog, el jefe de la diplomacia europea dijo que ver las imágenes de insurrección en Washington «tuvo un eco particular» para él, que recordó como «hace cuarenta años, la democracia española fue amenazada por un asalto al Congreso de los Diputados por parte de un grupo de policía militar».
Aunque apuntó que los eventos en Washington «no se pueden comparar con el asalto al Congreso español en 1981 u otros precedentes históricos de ese tipo», recalcó que «no se puede subestimar lo sucedido y el desastre potencial si el asunto hubiera descarrilado aún más».
NAM/EFE
