viernes 5 de junio de 2026

¡AQUÍ SU SALUTACIÓN! Caraballo: Acepto este nombramiento lleno de alegría y gozo

Tras conocerse -este martes- la designación realizada por el Papa Francisco, el nuevo obispo de la diócesis venezolana de Cabimas, monseñor Ángel Francisco Caraballo Fermín, hasta ahora auxiliar de Maracaibo, manifestó con satisfacción y gozo el compromiso que asume en la Costa Oriental del Lago.

A continuación la salutación del excelentísimo Monseñor Ángel Caraballo:

El Santo Padre Francisco, me ha pedido que les sirva como sucesor de los apóstoles, como obispo de la Iglesia de Dios que peregrina en esta tierra entrañable, la cual conozco muy bien, pues desde Septiembre de 2.017, les he acompañado como administrador apostólico.

He visto en este nombramiento de Obispo de Cabimas, un regalo del Niño Dios, el cual acepto, con alegría, confiando en que el Espíritu Santo me asistirá en este servicio e iluminado por el testimonio de quienes me han precedido al frente de esta iglesia particular.

Trataré de secundar el deseo que el Papa expresó cuando nos dirigió unas palabras a los obispos de reciente nombramiento, y que después recogió en la Exhortación Apostólica “La Alegría del Evangelio”: el Obispo “a veces estará delante (del rebaño) para indicar el camino y cuidar la esperanza del pueblo, otras veces estará simplemente en medio de todos con su cercanía sencilla y misericordiosa, y en ocasiones deberá caminar detrás del pueblo para ayudar a los rezagados” (31), especialmente en estos momentos difíciles que estamos viviendo en Venezuela, en los cuales los pastores deben estar al lado de los empobrecidos, porque ellos son el rostro sufriente de Cristo.

Este servidor dará lo mejor de sí, invitará al trabajo en conjunto, procurará implementar la renovación pastoral tan ansiada por la Iglesia, y hará que el nombre y el designio de Jesús sea conocido y vivido a lo largo y ancho de la diócesis.

Invito a todos: sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos permanentes, seminaristas, agentes de pastoral y personas de buena voluntad a trabajar juntos, con entusiasmo y esperanza, a construir una sociedad en la que nos reconozcamos como personas, hijos del mismos Padre Dios y hermanos de Jesús, que nos amó y se entregó por nosotros.

Me coloco bajo el amparo de la Santísima Virgen de Nuestra Señora de Rosario y de San Benito de Palermo, para que me asistan en esta misión que me asigna la Iglesia, a fin de que yo sea para ustedes padre, hermano y amigo.

Reciban mi paternal bendición. Que el Señor los guié, los sostenga y les acompañe. Amén.
Maracaibo, 29 de Enero de 2.019.

Monseñor Ángel Caraballo
Obispo Electo de Cabimas

NAM/Comunicado