El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) entregó suministros vitales críticos a más de 100 países afectados por la pandemia del COVID-19, informó la organización.
Con el apoyo de sus socios, Unicef pudo satisfacer las necesidades más apremiantes y mantener a los niños y las comunidades a salvo, indicó la organización en un comunicado, reseñó Xinhua.
«El COVID-19 ha generado enormes desafíos para nuestras operaciones de abasto, desde la escasez de suministros hasta las limitaciones de transporte», dijo la directora ejecutiva de la Unicef, Henrietta Fore.
A pesar de las interrupciones, en lo que va de este año, Unicef ha enviado equipo clave de protección personal a más de 100 países para apoyarlos en su respuesta ante la pandemia, incluyendo 7,5 millones de mascarillas quirúrgicas, 2,8 millones de respiradores N95, cerca de 10 millones de guantes, más de 830.000 batas y cerca de 600.000 protectores faciales, dice el comunicado.
La limitada disponibilidad de los vuelos comerciales también ha tenido un elevado costo en los envíos de suministros para programas regulares. De marzo a mayo, en un año normal, Unicef hace más de 700 envíos de vacunas a diferentes países. Pero en el mismo período de 2020, apenas ha enviado la mitad de ese monto, es decir, 391 cargamentos.
Para resolver los retos de envío de vacunas, Unicef pide a los gobiernos, al sector privado, a aerolíneas y a otros, que apoyen con soluciones para el espacio de carga a precios asequibles para el transporte de vacunas que salvan vidas.
A través de sus estrategias globales de investigación e innovación, Unicef aprovecha su poder de compra y logra ahorros significativos para gobiernos y donadores, explicó Kadilli.
