sábado 6 de junio de 2026

¡”AGRESIÓN MILITAR”! Presidenta Xiomara Castro se solidarizó con el pueblo venezolano tras secuestro de Maduro y su esposa

La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, se solidarizó con el pueblo venezolano tras el secuestro de su homólogo Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, durante un bombardeo registrado este sábado en horas de la madrugada por EEUU.

A través de su cuenta en X, Castro se sumó a las voces de condena internacional tras el ataque militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del mandatario de ese país, Nicolás Maduro.

Como resultado, calificó la operación como una «barbarie» y una «afrenta a la soberanía» de los pueblos latinoamericanos. Además, aseguró que estos actos representan una «derrota moral» para el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

«La agresión militar de Estados Unidos contra el pueblo de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, constituye una afrenta a la soberanía y la independencia de los pueblos de América Latina y El Caribe. Así como un desconocimiento absoluto, y una derrota moral de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional».

Caso Honduras

En tal sentido, no solo expresó su solidaridad con Maduro y su esposa, sino que también vinculó la situación de Venezuela con la situación política interna que atraviesa Honduras.

Castro denunció que su país ha sido víctima de una «injerencia directa» por parte de Donald Trump durante las elecciones generales del pasado 30 de noviembre de 2025.

«Condenamos esta barbarie y nos solidarizamos con el bravo pueblo de Venezuela, y con el Presidente Nicolás Maduro y su esposa. No podemos permitir el retorno del colonialismo imperial. Honduras también ha sido víctima de la injerencia y la intervención directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Quien amenazó al pueblo hondureño, durante el proceso electoral, por su intención de votar por Rixi Moncada, y acompañó un fraude electoral descomunal que hiere gravemente y pone en riesgo nuestra ya frágil democracia».