El periodista zuliano, Ricardo Serrano, ha denunciado en esta redacción ser víctima de amenazas de muerte él y su pareja Paola Cristina Ávila Berríos, tras publicar un impactante reportaje en un medio español, sobre la presunta corrupción en la industria petrolera venezolana, en septiembre de 2020.
En ese sentido, Serrano, destacó que luego de la publicación en MUNDIARIO, destacado medio digital de la Comunidad de Galicia, en España, ha vivido una serie de hechos, que a día de hoy le hacen temer por su integridad física y la de su pareja.
En esa línea, ha indicado que han sido seis meses de temor a que algo pueda ocurrirles, pues desde el 10 de enero de este año comenzaron a intimidarlo con una llamada procedente de un número desconocido. “Apenas contesté, escuché la voz de un hombre que me insultaba con improperios fuertes como maldito escuálido, al tiempo que me exigía eliminar del portal informativo la nota sobre la corrupción en Pdvsa, o me arrepentiría toda mi vida de no hacerlo”.
Igualmente detalló que no cesó allí la intimidación, sino que a diario recibía sms en su móvil advirtiéndole que cesará con sus trabajos en contra del Gobierno. La situación se agravó y a las pocas semanas, en febrero, una camioneta Toyota Land Cruiser, negra, sin matrícula visible, identificada con el emblema del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) – Policía política del régimen de Maduro- comenzó a rondar por el frente de la vivienda donde residía junto a su pareja, Paola Cristina Ávila Berríos al menos dos veces al día, en la mañana antes de salir al trabajo y luego en la noche, “me tenían precisado por lo que pude observar”.
Añadió Serrano que los sms no cesaban, y en una de esas rondas de hostigamiento con al vehículo, estando sentado en la sala junto a su pareja, tres piedras enormes estallaron todos los cristales de la vivienda y al asomarse se percató que las mismas provenían de la misma unidad que los vigiaba a diario. “Fue un momento terrible, mi pareja entro en crisis, porque todo comenzó con la llamada amenazándonos, luego se agravó con los sms, y el paso constante de ese vehículo y el ataque contra nuestra vivienda que puso en vilo nuestras vidas”.
Sin embargo, con la intención de indagar desde qué lugar salía la unidad, Serrano dijo que se dirigió al lugar de su sospecha, y en efecto el automóvil salía de un consejo comunal, “Proletario Socialista”, que es un centro de adoctrinamiento del Partido Socialista Unido de Venezuela, ubicado en la misma zona donde residen en su mayoría afectos al Gobierno. Allí logró comprobar que estaba estacionada la misma camioneta desde donde lanzaron las piedras a los cristales de su casa y desde donde lo vigilaban a diario, frente a la negativa de retirar la nota en contra del régimen.
“Al mismo tiempo, volví a recibir dos llamadas en las que un hombre me amenazaba con hacerles daño a mi pareja y a mis padres si no eliminaba la publicación del reportaje”.
Asimismo, dijo que también decidió hacer pública la denuncia ante el Ministerio Público, para resguardar su integridad y la de su novia, en caso de que estos militantes del chavismo decidieran emprender nuevas acciones en su contra.
NAM
