jueves 4 de junio de 2026

¡ESPERAN LOS FRUTOS! Chuo Torrealba: En el peor de los escenarios oposición ganaría 17 gobernaciones

El dirigente político Jesús Chuo Torrealba sostuvo que las encuestas nos dicen que en el peor de los escenarios, la oposición ganaría 17 gobernaciones y en el mejor, se obtendrían 21.

A todos aquellos que dicen no a las elecciones, por descontento, habría que preguntarles, qué es mejor, que Maduro tenga 23 gobernaciones rojas o que la oposición obtenga 17 en el peor de los escenarios y 21 en el mejor de todos, según lo expresan las encuestas.

Sobre la situación del país Torrealba aseguró que vivimos el escenario ideal para los radicales.

Hasta antes del 30-J los oficialistas nos hablaban de la necesidad de la constituyente, con radicalismo, y hoy no saben que hacer con su constituyente por el repudio y rechazo que ha generado esa constituyente.

Mientras que por parte de los opositores, teníamos lo mismo. No va la constituyente, no vamos a las elecciones, y hoy vemos que están en lo contrario. Es una situación muy difícil la que vive el país.

Dijo el ex dirigente de la MUD que durante el año 2015, el pueblo votó pidiendo a gritos cambio. Pero 2016 nos llevó a errores como que el gobierno se resistió al cambio y la oposición se equivocó en los caminos.

En tanto 2017, no sólo se ha perdió tiempo sino vidas que ha sido la tragedia que hemos tenido.

«No es la hora de los politiquitos»

En Venezuela no estamos en la hora de los politiquitos, donde todos piensan en intereses personales. El país requiere en estos momentos de un gran cohesión  unidad de sus dirigentes opositores.

Maduro representa un proyecto político que ya le pasó su hora. Maduro tiene que entender que su salida del poder está cantada. Ya no tienen votos porque ya no los apoya el pueblo.

La oposición tiene que entender que no puede alcanzar el poder con la estructura madurista. Gano y tiene que ser todo, así no es la política que necesita Venezuela en estos momentos.

Torrealba advirtió que la oposición ha tratado de caerle bien a una franja muy estrecha del país super radical, muy ruidosa, y caerle bien a un sector muy amplio que no quiere un lenguaje descalificador ni salidas violentas. Tiene que definir un mensaje para el país todo.