Las autoridades de la ciudad china de Wuhan comenzarán a realizar pruebas a toda su población, después de que se detectaran casos positivos de coronavirus.
Wuhan ha registrado siete casos de transmisión local, las primeras infecciones locales en más de un año. La ciudad de 11 millones de personas se convirtió en el centro de atención después de que el coronavirus fue identificado por primera vez allí en 2019.
China está experimentando actualmente uno de sus mayores brotes en meses, con 300 casos detectados en 10 días. Las autoridades atribuyen la propagación del virus a la altamente contagiosa variante delta y a la temporada de turismo interno.
El anuncio en Wuhan se produjo después de que China reportó este martes de 90 nuevos casos de virus.
La Comisión Nacional de Salud dijo que 61 de ellos fueron transmitidos localmente. Un día antes se detectaron 55 casos locales. China había tenido un gran éxito en el control del virus dentro de sus fronteras. Sin embargo, esta nueva propagación, que se detectó por primera vez entre los trabajadores de un concurrido aeropuerto en Nanjing, ha despertado preocupación.
En tres ocasiones, las autoridades han llevado a cabo pruebas a los 9,2 millones de residentes de esa ciudad e impusieron un confinamiento a cientos de miles de personas.
Pero durante el fin de semana, la atención se centró en el popular destino turístico Zhangjiajie, en la provincia de Hunan, donde han surgido muchos de los casos más recientes.
Se piensa que los viajeros de Nanjing visitaron la ciudad recientemente.

Los funcionarios de salud se están concentrando en un teatro en Zhangjiajie y están tratando de localizar a unas 5.000 personas que asistieron a las funciones y posteriormente viajaron de regreso a sus ciudades de origen.
«Zhangjiajie se ha convertido ahora en la nueva zona cero de la propagación de la epidemia de China», le dijo a los medios Zhong Nanshan, principal experto en enfermedades respiratorias de China.
El nuevo brote también llegó a la capital, Pekín, y la ciudad reportó varias infecciones de transmisión local.
RESTRICCIONES EN TODO EL PAÍS
En los últimos diez días, se han detectado en China más de 380 casos locales a raíz de un brote en el aeropuerto de Nankín, capital de la provincia oriental de Jiangsu, originado según las autoridades por la limpieza sin protección adecuada de un avión de Air China procedente de Rusia en el que viajaba una persona infectada.
Los rebrotes han alcanzado a diferentes provincias, con casos notificados hoy en Hunan (centro, 6), Hubei (centro, 3), Henan (centro, 2), Yunnan (suroeste, 2) y Fujian (sureste, 1), además de en Pekín (norte, 1) y Shanghái (este, 1), ciudad que tampoco registraba un positivo por transmisión local desde hacía seis meses.
No obstante, este último positivo no está relacionado con el rebrote de Nankín, asociado a la variante delta, de acuerdo con las autoridades locales, que han ordenado test masivos a todos los empleados del Aeropuerto Internacional de Pudong.
Por su parte, la capital china ha confinado complejos residenciales en dos distritos y restringido la entrada a la ciudad de personas procedentes de zonas consideradas de riesgo para así protegerse de los rebrotes, mientras que otras localidades como Nankín y Zhengzhou, en Henan, también están realizando pruebas de ácido nucleico a todos sus habitantes.
Asimismo, la ciudad de Yangzhou, en Jiangsu, anunció hoy confinamientos en todos los complejos residenciales situados en áreas urbanas tras confirmar 94 casos en los últimos días, mientras que en Zhangjiajie, un popular destino turístico en Hunan, las autoridades han ordenado a residentes y viajeros que no abandonen la ciudad tras confirmarse 13 casos y 3 asintomáticos.
PREOCUPACIÓN EN AEROPUERTOS
El país asiático mantiene también prácticamente cerradas sus fronteras para limitar la entrada de casos «importados» del exterior.
Desde que comenzó la pandemia se han registrado un total de 93.193 positivos por coronavirus, según los datos oficiales.
Algunos expertos epidemiológicos aseguraron hoy a la prensa local que estos rebrotes evidencian «importantes lagunas» en la gestión de aviones y aeropuertos que se deben resolver.
NAM/EFE
