domingo 7 de junio de 2026

¡FOTOGRAFÍA AL MINUTO! DESCUBRE CUÁL ES: El puente de la foto NO ES el Puente sobre el Lago (FOTOS)

Ver una ciudad entera, con autopistas, calles, edificios y hasta un canal acuífero por el medio, todo eso por debajo del Puente, supondría una total locura o un montaje fotográfico, pero no lo es, porque resulta –para quienes no lo saben aún- que el puente de esta fotografía, no es el Puente General Rafael Urdaneta que atraviesa el Lago de Maracaibo sino su hermano menor y gemelo, el ya desaparecido Puente Morandi, de Génova, Italia.

Fue levantado casi con el mismo diseño y la misma estructura que nuestro Puente sobre el Lago, pero tiene evidentes diferencias y era notablemente mucho más chico que el nuestro. El “Morandi” llevaba ese nombre gracias al ingeniero italiano Riccardo Morandi, creador del Puente sobre el Lago de Maracaibo y de su hermanito el Puente Morandi que, desafortunadamente se desplomó una parte de su estructura y terminó demolido para hacer un sustituto.

El Puente Urdaneta se levantó en 1962 y cinco años después, en 1967, se levantó el Morandi en una localidad de la italiana ciudad de Génova. Atravesaba el arroyo Polcevera, al oeste de Génova. Se encontraba situado entre los barrios de Sampierdarena y Cornigliano. El puente, inaugurado el 4 de septiembre de 1967, parte de él se derrumbó el 14 de agosto de 2018 matando a 43 personas. Los siguientes meses se demolieron los restos y se construyó un nuevo puente que fue inaugurado el 3 de agosto de 2020.

El segundo puente más largo de América del Sur tiene ocho kilómetros que atraviesa la parte más angosta del lago. Fue construido en hormigón armado, tiene 134 pilares ancladas a una profundidad de 60 metros y soporta un tráfico promedio de 45.000 vehículos diarios. Mientras que el viaducto de Génova tenía una longitud de un kilómetro, una altura de 45 metros y tres pilares de hormigón que alcanzaban los 90 metros.

La Controversia

Cuando colapsó el “Morandi” se encendieron las alarmas respecto al Puente Sobre el Lago y muchos expertos alertaron que lo mismo que ocurrió al Morandi le ocurriría al Urdaneta, pero el periodista investigador Gustavo Ocando Alex, en un reportaje para la BBC de Londres despejó la incógnita y detalló las notables diferencias entre una y otra estructura dejando ver que la de mayor tamaño, es decir, la zuliana es prácticamente indestructible.

El Puente Urdaneta nació primero, en 1962 y es inmensamente de mayor tamaño que su hermanito pequeño, el Morandi, quien nació en 1967 y lo demolieron en 2019.

Ocando Alex acudió a los mayores expertos en la materia. Representantes del Colegio de Ingenieros de Venezuela, la Cámara de la Construcción y La Universidad del Zulia (LUZ) rechazaron las advertencias de ingenieros europeos sobre fallas estructurales en el puente construido en el occidente venezolano.

«Son dos estructuras completamente diferentes. Este puente no se va a caer», afirma Oladys Troconis de Rincón, profesora de LUZ con especialidad en ingeniería química y ex coordinadora de la comisión de profesionales que entre 1994 y 2000 velaron por la preservación de la obra.

Mismo diseño, distinta estructura, distintos materiales, distintas dimensiones son diferencias significativas.

Enrique Ferrer, presidente de la cámara de constructores de Zulia, donde está ubicada la obra y la región de mayor densidad poblacional de Venezuela, considera que los dos puentes comparten semejanzas «de aspecto, pero a priori no se puede decir que guarden relación en su estructura».

Aquí están las diferencias en el Puente sobre el Lago:

Tensores de acero, no de concreto: Un detalle poco conocido del diseño del puente Rafael Urdaneta es que no fue exclusivo de Morandi. El consorcio Puente Maracaibo, compuesto por mano de obra venezolana y extranjera, modificó el proyecto del arquitecto italiano. Las fuentes subrayan una diferencia clave: el puente italiano está construido con tensores de concreto, mientras que los del venezolano son de acero galvanizado.

Los del Morandi son más «susceptibles», acota la profesora Troconis. La experta recuerda que le resultaba increíble que estuvieran hechos de ese material; «Los nuestros son de acero. Sí, han tenido problemas, pero son problemas que se arreglan con mantenimiento», destaca.

Nótese que las columnas y vigas son un tanto más finas; pero la principal falla de esta estructura son sus tensores de concreto, debieron ser de cableado de hierro como el de su hermano mayor.

El ente venezolano encargado de su preservación ha reportado el retensado de sus cables y la sustitución de uno de ellos en la pila 25, hace ya 10 años. En 1979, los tensores de la pila 22 también se reventaron y sustituyeron por corrosión.

Resistente a corrosión y colisión: El profesor de la Facultad de Ingeniería de LUZ y presidente de la Sociedad de Ingenieros Civiles del Zulia, José Zavala destaca la resistencia del puente Rafael Urdaneta. Celebra que haya resistido a «un ambiente agresivo» de altas concentraciones de nitrógeno, amoníaco y salinidad, así como dilataciones, cambios extremos de temperatura y agentes erosivos que viajan en el viento tropical.

Su deterioro, cree, es de niveles «normales» en una construcción de concreto.

Mayor longitud, mayores bases, mayores pilas, mucho más robusto, mejor construido y con tensores de cableado de hierro marcan las notables diferencias entre éste y el desaparecido.

Zavala da fe de que ha gozado de «buenas etapas de correcciones y técnicas adecuadas de mantenimiento» a su estructura en los últimos años, especialmente contra corrosiones para prevenir efectos en el acero.

Considera que el puente solo colapsaría ante eventos inesperados, como el movimiento de las fallas tectónicas del lago o una colisión de envergadura.

Un tanquero petrolero de Creole Petroleum, el Esso Maracaibo II, chocó en 1964 contra dos pilares del puente tras un cortocircuito. Parte de la obra colapsó. Siete personas fallecieron al caer al vacío.

Se esperaba que el fuerte impacto de un tanquero sobre una parte de la estructura del puente pudiera afectar toda la estructura, la tesis se cayó como la sección que el barco tumbó.

«Como ingeniero civil, confío en el puente debido a la capacidad estructural que todavía tiene».

Mayor longitud y bases: La obra desplomada parcialmente en Italia se extiende por 1,2 kilómetros, se integra con una autopista principal y está ubicada sobre vías férreas en una zona meramente industrial.

El fragmento en rojo fue el que colapsó en el Puente Morandi. Debieron sustituir los tensores de concreto por tensores de hierro, como los que usa el Puente sobre el Lago y eso no hubiese ocurrido.

La venezolana es siete veces más grande. Sus 8,7 kilómetros de longitud lo convierten en el segundo puente más extenso de América.

Con un diseño más básico y simple levantaron el sustituto del imponente Morandi, eso sí, bastante más seguro y robusto.

Sus 134 bases están ancladas 60 metros bajo el agua, a diferencia de las del puente italiano, que reposaban sobre el concreto con una altura de 45 metros.

Ambas estructuras son de hormigón armado y concreto pretensado. Son estéticamente parecidos, pues sus canales de tránsito vehicular parecen tableros suspendidos entre pilares con formas de ‘ve’ invertidas.

En todo caso, con estos conceptos aclarados, siempre y cuando el mantenimiento sea permanente y oportuno, aún hay Puente sobre el Lago para rato, eso sí, ya necesita una segunda plataforma que lo desahogue, principalmente, de la cantidad de vehículos que transitan sobre él.

NAM/Fotografía al Minuto