La champeta católica de la visita del Papa a Colombia la compuso José Luis Arrieta, un joven de 26 años que le da de comer a sus dos hijos con la venta de empanadas por las calles sofocantes de Sincé, Sucre, donde nació y se ha vuelto poco a poco en un exponente de este género musical originario del Caribe colombiano.
Pero José Luis es un “champetero” diferente, sus letras no hacen apología al erotismo, tampoco invitan a bailar el popular «choque de caderas» o el pase de «la camita”, tan debatidos y hasta prohibidos alguna vez en los colegios de Bolívar por sus mensajes de grueso calibre.
José Luis empezó escribiendo poemas para que sus amigos se los dedicaran a sus novias en el pueblo. Después, para crear su música, se inspiró, por ejemplo, en el amor que le profesa a su mamá, o en la problemática del aborto, en la esperanza o en el mensaje reconfortante que traerá Francisco con su llegada al país.
Fue así como compuso ‘Mensajero de Paz’, un tema que al principio solo sonaría por la emisora de la Iglesia Santuario Mariano de Sincé gracias a la propuesta del párroco Gabriel Palencia. Luego, resultó ser una de las 10 canciones finalistas al concurso “Cántale al Papa” organizado por la Conferencia Episcopal para seleccionar un himno oficial de la visita.
“Yo no sabía que esa champeta había clasificado a la final porque el Padre Palencia la envió sin que me diera cuenta. Me enteré el día en el que me llamaron de Bogotá que tenía que ir a hacer una audición para la final”, relató el joven.
Fue la primera vez que montó en un avión y la primera que se presentó ante un jurado tan importante. Aunque no ganó, su paso por esta competencia le valió la simpatía de mucha gente y la invitación formal de los altos prelados de la Iglesia romana en Colombia a cantar su champeta católica en los eventos públicos de Bogotá y Cartagena donde Su Santidad oficiará sendas misas.
Grabar para un CD con los temas finalistas y hacer parte del coro de la Iglesia de Sincé, son otros de los efectos positivos que parecen estar cambiándole la vida a José Arrieta después de acompañar su dedicatoria a Francisco con esa mezcla de terapia, rap, reggae, y otros ritmos afro y antillanos que integran la champeta.
“Al cantarle al Papa lo voy a conocer y, en lo posible, le pediré un abrazo porque me gusta su humildad, él es un man sencillo”, dijo el autor de la melodía más pintoresca que se le ha dedicado a un Papa en la historia de sus viajes a Colombia.
