En los últimos días, el presidente, los miembros de su gobierno, los republicanos del Congreso y sus aliados de la derecha han afirmado falsamente que las elecciones fueron robadas a Trump y se han negado a aceptar los resultados que mostraban al presidente electo Joe Biden como ganador.
Sin embargo, altos funcionarios electorales de todo el país dijeron en entrevistas y a través de comunicados que el proceso había sido un éxito notable a pesar de la participación récord y las complicaciones de una peligrosa pandemia.
NAM/nytimes.com
