Ensayos en varios países
El doctor Raoult probó la cloroquina en pacientes de su centro hospitalario, con resultados positivos, según su equipo, que los publicó en base a los ensayos en una veintena de enfermos.
Estos recibieron Plaquenil – nombre en Francia de la hidroxicloroquina – y algunos en función de sus síntomas, tomaron además el antibiótico azitromicina.
«Pese a la pequeña muestra, nuestro estudio muestra que el tratamiento con la hidroxicloroquina está asociado de forma significativa a una disminución/desaparición de la carga viral (…) y sus efectos se refuerzan con la azitromicina», según el estudio confirmado por el doctor Raoult.
Invocando el juramento hipocrático de los médicos, su equipo anunció el domingo su intención de administrar de ahora en adelante a «todos los pacientes contagiados» estos dos medicamentos.
El tratamiento también es dispensado en el Centro Hospitalario de Niza (sureste) con el consentimiento de las familias, según el alcalde, Christian Estrosi, tratado él mismo con cloroquina.
A nivel europeo, el domingo se lanzó un ensayo clínico bautizado Discovery en varios países para probar cuatro tratamientos experimentales, incluido la hidroxicloroquina, un ensayo que «incluirá al menos 800 pacientes franceses aquejados de formas severas de Covid-19».
En Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA), que supervisa la comercialización de los medicamentos, anunció un «amplio ensayo clínico», recordando que su papel era asegurarse de que los productos son seguros y eficaces.
¿Por qué suscita polémica?
Por un lado, están quienes llaman a la prudencia y a esperar los resultados de ensayos clínicos más amplios realizados según la ortodoxia científica; por otro, quienes quieren acelerar el proceso y administrar la cloroquina ampliamente en nombre de la emergencia sanitaria.
Donad Trump subrayó sus supuestas virtudes en varias ocasiones y en Francia algunos políticos también reclaman un uso generalizado.
Pero la Organización Mundial de la Salud «condenó» este lunes «el uso de medicamentos sin pruebas de su eficacia», advirtiendo contra las «falsas esperanzas», en una clara alusión al estudio confirmado por el doctor Raoult.
La OMS enumera el hecho de que se llevara a cabo entre un número reducido de pacientes, que tanto el grupo que recibió el medicamento como el que no no fueran elegidos por sorteo y que médicos y pacientes supieran quiénes lo estaban recibiendo.
NAM/AFP