En los últimos días hemos observado como el portaavión nuclear de Venevisión, hace maniobras y comienza a girar lentamente, hacia la democracia, la pluralidad de opinión y la libertad de información.
El pasado domingo 16 de julio, fecha de la Consulta Popular, en la que se destapó la “caja negra” del CNE y 7.535.259 venezolanos, manifestaron su rechazo a Nicolás Maduro y su propuesta de fraude Constituyente, el canal de La Colina, como también se le conoce, fue el único que transmitió en vivo y en directo, la rueda de prensa de los Ex Presidentes del grupo IDEA, que acompañaron como observadores electorales el proceso convocado por la Asamblea Nacional. Luego, también en vivo, vimos a los rectores universitarios, garantes del proceso de Consulta Popular, dar las cifras de los electores participantes. Finalmente, observamos la intervención del presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges, la cual fue transmitida completa. Venevisión, ejerció su derecho a informar de manera objetiva, veraz y equilibrada e hizo caso omiso a las presiones de Conatel, para invisibilizar la consulta democrática.
En este instante, termino de ver un vídeo de la Fiscal General Luisa Ortega Díaz, en Venevisión, el mismo reviste una gran importancia por los conceptos expresados por la garante de la legalidad en Venezuela. De manera, que en materia de opinión Venevisión, abrió su señal para todos los venezolanos: ¡Como debe ser!
Siempre he sostenido, que la censura es la negación de la libertad de expresión y la libertad de información, ya que cercena, coarta y limita la libertad de conciencia. Bajar la cerviz, arrodillarse ante el censor de turno, es lo mismo que mantenerse neutro e imparcial, ante el tiranuelo de nuevo cuño.
Con Venevisión y Gustavo Cisneros, heredé una amistad por vía del Dr. Jóvito Villalba, prócer civil de la democracia venezolana. Docenas de veces, acompañé al maestro a programas de opinión y especiales que le hacía el canal de La Colina. Desde entonces conozco a Gustavo Cisneros, luego vendría una buena relación con Carlos Bardasano, Eduardo Salinas y el comisario Carlos Añez, jefe de seguridad de Gustavo Cisneros. Eran los tiempos de Unidad 83 y el demócrata Jaime Lusinchi, era el Presidente de Venezuela.
Recuerdo que el 11 de abril de 2002, me comuniqué con el Ingº Víctor Ferreres, para entonces Presidente Ejecutivo de Venevisión y le comuniqué la decisión tomada en Fuerte Tiuna, de dividir la pantalla en dos, en un lado la cadena del Presidente Hugo Chávez y en el otro, los disparos en contra de los marchistas opositores que se dirigían a Miraflores. Gracias a esa actitud de Venevisión, se salvaron centenares de vidas, dado que la gente comenzó a comunicarse con familiares y amigos en la marcha, que ante la mala nueva, salieron de la protesta y no llegaron a Puente Llaguno, ni a Miraflores. Por eso, quien escribe, aquella mañana del 12 de abril de 2002, en el programa de Napoleón Bravo, 24 Horas. dije: “Gracias Venevisión. Gracias Medios de Comunicación”.
Venevisión está de regreso, por eso quiero, como el primer preso político de Nicolás Maduro y bolivariano demócrata, quien le dé la bienvenida, a esta nueva Venezuela, que se está pariendo en las calles y en la cual todos cabemos.
Víctor Manuel García Hidalgo es Comunicador, Locutor y Escritor. Especialista en Investigación de Opinión Pública y Mercados.
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