Nacional intentó desde el inicio asumir el protagonismo en el partido, pero le costó transformar esa intención en situaciones de riesgo sobre el arco de los venezolanos. Demasiado previsible, con transiciones pastosas, solo pudo inquietar a la discreta zaga de Estudiantes de Mérida cuando Castro y Amaral se juntaron desde el centro a la izquierda.
Hay que señalar que Nacional sintió la ausencia de su capitán habitual, Gonzalo Bergessio, dado que Thiago Vecino ejerce menos presión que el argentino sobre los defensas rivales.
Así transcurrió el primer tiempo, errático y desconectado. De hecho, Luis Mejía tuvo que esforzarse por mantener su arco invicto en dos ocasiones. La primera, en un remate potente de tiro libre. Dos minutos después, a los 30′, un mal pase de Gabrie Neves generó la llegada de Rivas al área tricolor, mano a mano con el panameño, que salvó la situación.
Sobre el final del primer tiempo, Nacional generó lo mejor. Una jugada de contragolpe de gran desarrollo, aunque mal finalizada; un penal no sancionado por agarrón sobre Germán Corujo. Pese a eso, el primer tiempo terminó 0-0.

El partido se reinició con un clima exasperado, sin que Nacional consiguiera inclinar las acciones. A los 60′ llegó el primer cambio en el tricolor, con el ingreso del argentino Claudio Yacob en lugar de Amaral. Munúa buscaba clarificar la salida desde atrás y conseguir hacerse con la pelota en una zona de la cancha que estaba demasiado enredada. Casi de inmediato, salió Thiago Vecino y entró Sebastián Fernández.

Y los cambios funcionaron, porque finalmente el gol llegó a los 68′. Neves recibió la pelota en el vértice del área y la hizo correr hacia Felipe Carballo, que la recibió en la medialuna. El Nº20 controló la pelota y cruzó el remate de zurda, a media altura, con potencia y colocación. Fue el 1-0 que desatascó un partido que hasta entonces le había sido sumamente incómodo.
Obligado por el gol, Estudiantes de Mérida se adelantó en la cancha en busca, al menos, del empate. Sin profundidad, los venezolanos chocaron contra las líneas defensivas tricolores. A pesar de eso, la exigua diferencia no permitía que el Parque Central disfrutara del final del partido. Cualquier error podía convertirse en un desastre.
Finalmente, Nacional consiguió cerrar el partido. Dos triunfos en dos partidos que lo dejan bien posicionado en su grupo. ¿Puede estar satisfecho? En parte, porque deberá mejorar mucho para conseguir rendimientos que le permitan soñar con metas más altas.
NAM – OneFootball.com
