La corrupción sigue siendo el centro de un debate nacional en el cual se ha posicionado ese flagelo como uno de los principales factores que originaron y agravaron la crisis económica, política y social del país. Y justo en un contexto político en el que la oposición venezolana comenzaba a ganar fuerza, espacios y capital político interno e internacional, los efectos del reciente escándalo de corrupción por vínculos entre diputados opositores y un empresario aliado del gobierno de Maduro en el negocio de la importación de los CLAP, ha puesto en tela de juicio la estabilidad del llamado gobierno interino de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional.
Esta configuración del bloqueado juego político en Venezuela, en medio de una fuerte confrontación de poder diplomático y financiero entre las fuerzas que lideran Nicolás Maduro y Juan Guaidó, fue exacerbada con las afirmaciones de uno de los parlamentarios que es objeto de investigaciones por parte de la AN debido a su presunta vinculación con esa estructura de negocios del Gobierno.
Y es que el diputado opositor José Brito, criticó al gobierno de Nicolás Maduro y al gobierno (interino parlamentario) de Juan Guaidó: “El ciego, sordo y mudo de Maduro tiene Pequiven y estos patiquincitos tienen Monómeros”, dijo.
“El irresponsable de Maduro, a quien no le importa la realidad, tiene los reales del oro, y estos patiquincitos tienen los reales del petróleo”, reprochó el parlamentario opositor acusado de presuntos hechos de corrupción.
Brito, en el centro de la polémica por las acusaciones en su contra por presuntos hechos de corrupción, cuestionó duramente a Maduro y a Guaidó: “El irresponsable de Maduro, a quien no le importa la realidad, tiene los reales del oro, y estos patiquincitos tienen los reales del petróleo”.
El equipo financiero de Guaidó logró hacer lobby ante el gobierno de Estados Unidos para lograr que la administración Trump decidiera aplicar la sanción más dura que ha recibido el gobierno de Maduro: el congelamiento de todos los activos venezolanos en territorio estadounidense, así como el traspaso de acciones y control administrativo de Citgo (empresa filial de PDVSA en Texas) a la junta directiva ad hoc designada hace meses por Guaidó y aprobada por la mayoría de la Asamblea Nacional.
“Maduro tiene a Pdvsa y estos pilluelos de aquí (Guaidó y su equipo) tienen a Citgo”, condenó Brito.
El parlamentario opositor considera que actualmente existe un monopolio en la cúpula de la Asamblea Nacional sobre el control de Citgo como fuente de financiamiento al llamado gobierno de Guaidó y a presuntas estructuras de capital para el lucro financiero de los diputados del círculo de confianza del líder opositor.
Asimismo, el dirigente opositor volvió a acusar al ex ministro Rafael Ramírez de estar detrás de las denuncias en su contra.
“Aquí lo que pasa es que no tienen la fuerza y determinación para enfrentar a Nicolás Maduro. Hoy me pongo en modo de frente contra Nicolás Maduro”, anunció así Brito lo que podría ser un viraje radical en el accionar del Parlamento y la conformación de un sector de la oposición radical apartado del proyecto que propone Guaidó para lograr una transición en el poder.
“Insurge una nueva fuerza que va con fuerza, con ganas y determinación” a hablarle al país, prometió Brito. Esto implica que podría nacer una nueva fracción parlamentaria que se oponga a cualquier tipo de eventual negociación del equipo de Guaidó con el gobierno de Nicolás Maduro.
Ricardo Serrano
