Ante la crisis económica del país y el flujo de caja deficitario que tiene el gobierno de Nicolás Maduro, aproximadamente de más de 20.000 millones de dólares, resulta casi imposible para su administración programar y ejecutar un plan de recuperación macroeconómica a corto o mediano plazo.
Y en vista de esa realidad ineludible, a la cual se suma el cerco financiero que restringe y reduce cada vez más el flujo de capitales que capta el Estado venezolano bajo control de Maduro, con el financiamiento de Estados Unidos al llamado gobierno interino de Juan Guaidó (presidente del Parlamento), ha venido ganando terreno en la agenda pública la implementación de un plan de emergencia de intercambio de petróleo por alimentos. Con ese programa se busca paliar los efectos devastadores de la crisis económica, que han ocasionado una crisis social y humanitaria en la población venezolana.
Es por ello que el programa de Petróleo por Alimentos que propone el economista Francisco Rodríguez (ex director de Torino Capital y fundador-director de Oil For Venezuela) plantea que los recursos entren a fideicomisos administrados por la comunidad internacional para ser utilizados para comprar alimentos, medicinas y otros bienes esenciales.
El economista Francisco Rodríguez aseguró este lunes que desconoce los planteamientos del plan de Petróleos por Alimentos que se discute en la Mesa de Diálogo Nacional (entre el gobierno de Maduro y un sector minoritario de la oposición), pero aseveró que se opondrá a cualquier propuesta en la que el Gobierno de Nicolás Maduro mantenga el control de la distribución de los recursos.
De hecho, el gobierno de Maduro busca tener el control de la administración de los eventuales cargamentos con toneladas de alimentos que ingresen al país a través de los mecanismos de distribución de la FAO y Acnur (ONU), puesto que tiene el control de las reservas e inventario de petróleo de PDVSA bajo la dirección militar del actual ministro de Petróleo y presidente de la estatal, Manuel Quevedo (desginado en 2017 por Maduro).
“Nosotros queremos un sistema en el cual la distribución de los bienes que se importen le lleguen a todos los venezolanos por igual sin ninguna distinción política”, dijo en declaraciones a la prensa tras el conversatorio “Opciones para atender la crisis humanitaria” organizado por la Fundación Petróleo por Venezuela.
Destacó que el programa que plantea se distingue de los tradicionales en los que el Gobierno mantiene el control de la distribución, la venta de petróleo, y la procura internacional.
Rodríguez busca evitar con ese programa que se produzca una distribución segregadora a través de mecanismos políticos y sociopolíticos como sucedió con la ayuda humanitaria enviada hace meses por la Cruz Roja Internacional, sobre la cual nunca se conoció su destino final, rendición de cuentas de los insumos distribuidos y reportes o auditorías sobre entregas a la red pública de salud del país.
“En nuestro acuerdo petrolero humanitario el Gobierno no tendría el control sobre ninguna de esas instancias y eso es extremadamente importante para la despolitización”, señaló.
Explicó que con el plan que proponen Venezuela podría volver a exportar petróleo a Estados Unidos, pero los recursos entrarían a fideicomisos administrados por la comunidad internacional y serían utilizados para comprar alimentos, medicinas y otros bienes esenciales destinados a atender la emergencia humanitaria compleja con mecanismos de distribución despolitizados.
Ricardo Serrano
