jueves 4 de junio de 2026

¡AL ALZA! Dólar paralelo repunta y amenaza con disparar escalada abrupta de los precios

En un contexto de incertidumbre generalizada por el temor colectivo y las expectativas de que la economía del país cerrará el 2019 con una nueva caída en su curva de decrecimiento, hasta llegar a un acumulado de -63% del producto interno bruto desde 2013, se suma la hiperinflación como el principal factor de empuje en el valor que actualmente determina los costos, precios y dinámicas en Venezuela: el dólar paralelo.

Y es que este miércoles el valor de la divisa no oficial abrió la jornada con convulsión en el mercado, pues a esta hora se cotiza a un precio de 33.203 bolívares por dólar, según los indicadores publicados en redes sociales.

El  valor estipulado por el Banco Central de Venezuela registra un nivel de Bs. 30.435. Sin embargo, en ese mercado no existe casi demanda puesto que la burocracia, la baja oferta y la poca confianza en las instituciones estatales disminuyen la capacidad del ente emisor para captar bolívares y otras divisas mediante la subasta o el cambio directo.

Este aumento desmedido de la divisa estadounidense pone en jaque al sector empresarial y comercial del país, pues se espera que continúe su fuerte tendencia al alza en una semana en la cual se podría registrar un incremento en la inflación debido al gasto público que el gobierno de Nicolás Maduro efectuará para el pago de pensiones, aguinaldos y bonos a la población que depende del Estado.

De tal forma que al subir ese gasto público también lo harán la liquidez y la masa monetaria, lo cual inminentemente disparará la inflación en lo que queda de esta semana y la última de noviembre, previo a un mes en el que usualmente el Gobierno ejecuta el gasto público más elevado de todo el año.

El impacto más fuerte, además de los consumidores y trabajadores, lo sentirán los comerciantes y empresarios al tener que reajustar sus estructuras de costos en dólares para alcanzar la velocidad de una inflación y un precio del dólar paralelo que, combinados, dejan sin capacidad de reposición de inventarios a ese sector y merman sus ventas hasta hacerlos incurrir en elevados déficits y pérdidas de capital.

Según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la inflación en Venezuela cerrará el año en 200.000%, un nivel mucho más bajo que el pronóstico anterior de 10 millones por ciento. No obstante, la hiperinflación persiste y continúa deteriorando, reduciendo y desintegrando la economía venezolana.

 

Ricardo Serrano