La mayor organización indígena de Ecuador dio un portazo al diálogo con el gobierno y prometió escalar las protestas por ajustes económicos, que en una semana dejan cinco muertos, 544 heridos y casi un militar de detenidos.
«Nada de diálogo con un gobierno asesino», proclamó Jaime Vargas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie).
El dirigente, que llamó a «radicalizar las acciones» mediante bloqueos de vías y «tomas»de sedes de Quito, a donde fueron llevados los restos de Inocencio Tucumbi, un líder muerto en las manifestaciones, según el gobierno a causa de una caída.
«Vamos a radicalizar con más fuerza, compañeros , y si tiene que denunciar y si tiene que matarme que me maten» exclamó Vargas.
NAM/AFP/LR
