La vida no siempre es color de rosa, a veces trae pruebas muy duras, que te hacen preguntarte si estás preparado para algo tan fuerte.
Martin Watts, un padre de 37 años, ha conmocionado al mundo entero por la maravillosa solidaridad que le ha demostrado a su hijo. El pequeño, Joey, de seis años, tuvo que entrar a quirófano, con el miedo de que algo pudiera salir mal. Hoy, el padre se tatúa cicatriz igual a la de su hijo; le hicieron cirugía para salvarle la vida.
La conmovedora historia tuvo lugar en Beverley, en el Reino Unido, el pequeño Joey,nació con estenosis aórtica supravalvular. Joey, desarrollo esta condición durante el embarazo, la cual provoca un estrechamiento en una sección de la aorta. Por ende, impide que la sangre del corazón circule de manera habitual en el resto del cuerpo.
Lo increíble, es que son pocos los niños que sobreviven después del parto. Sin embargo, Joey, demostró que es un guerrero, no solo los primeros años de su vida. También ahora, a sus 6 años no tuvo miedo de entrar en quirófano y después de 8 horas de angustia, mientras los médicos luchaban porque todo saliera bien.
Los padres desesperados en los pasillos y con la angustia en el pecho, se tranquilizaron al escuchar a los médicos decir que el peligro había pasado.
Sin embargo, esto solo es la primera prueba que estos padres tienen que enfrentar. Pues, lamentablemente, también el hermano menor de Joey, tiene la misma condición. Así que, los médicos planean que entre al quirófano lo más pronto posible. Pero, su cuerpo debe estar preparado para el impacto.
«Entendemos perfectamente que mostrar una imagen de cicatriz es una decisión muy personal y no para todos. Sin embargo, hemos hecho esta campaña otros años y conocemos el mensaje positivo que trae», explica la fundación. «Nos impresiona la valentía y resistencia de los cientos de pacientes que se someten a cirugía a corazón abierto para salvar sus vidas», concluyó.
NAM/Soy Carmín
