El candidato presidencial del kirchnerismo Alberto Fernández fue dado de alta este jueves, tres días después de haber sido hospitalizado para realizarse estudios por una tos persistente y dolor pectoral, indicó él mismo a la prensa al salir del sanatorio.
“Estoy muy bien, me voy a casa a trabajar”, declaró Fernández, un abogado de 60 años, en cuya fórmula la expresidenta Cristina Kirchner (2007-2015) va como aspirante a la vicepresidencia.
Su internación en el sanatorio Otamendi de Buenos Aires fue preventiva, tras 15 días de sufrir de tos seca con una inflamación de pleura que le produjo dolor y aprovechó para hacerse estudios previos a entrar de lleno a la campaña electoral.
“Hablé con Cristina (Kirchner) de lo que pasa en Argentina, lo último que hablamos es de mi salud”, dijo.
Fernández, que no fuma, tuvo hace 11 años un coágulo en un pulmón.
Fernández y Kirchner, del peronismo de izquierda, anunciaron hace dos semanas su fórmula para las presidenciales, en las que el actual mandatario liberal Mauricio Macri buscará la reelección.
Ambos tratan de conformar un amplio frente opositor para derrotar a Macri, cuya imagen ha caído en las encuestas debido a la crisis económica del país.
“Lo que más deseo es que (Sergio) Massa se sume a nuestro frente”, dijo Fernández sobre el dirigente del Frente Renovador, una alianza peronista de centro-derecha.
Tanto Massa como Fernández fueron jefes de gabinete de Cristina Kirchner, pero ambos renunciaron por diferencias con la entonces mandataria de la que fueron muy críticos.
En los últimos tiempos, Fernández había regresado al círculo kirchnerista con la idea de construir una alianza amplia para derrotar a la alianza Cambiemos (derecha liberal) de Macri, mientras que Massa aún mantiene sus aspiraciones a ser candidato presidencial, como una tercera opción, con una intención de voto de entre 10 y 15%, según sondeos.
La decisión de Kirchner de ponerse en segundo plano en la fórmula y postular a presidente a Fernández, un político dialogante, abrió las puertas a un importante sector de peronistas no kirchneristas.
Kirchner, quien también es senadora, tiene una docena de causas abiertas en los tribunales por casos de presunta corrupción durante sus dos mandatos.
AFP
