sábado 6 de junio de 2026

¡VIEJAS RENCILLAS! Torturaron y asesinaron de manera cruel a un adolescente en Caracas

Javier cumplió su amenaza de muerte y a tiros y puñaladas mató a Dixon Alejandro Blanco Valladares, un adolescente de 17 años de edad con quien hace tres años sostuvo una discusión, así relataron sus parientes este miércoles, en la sede de la medicatura forense de Bello Monte.

El lunes a las 9:00 pm, Blanco Valladares se encontraba con su familia en el refugio El Limón, una invasión habilitada por el gobierno, con varios galpones en Plaza Las Américas.

Allí residían desde hace cuatro años, a la espera de optar por una vivienda. Antes, Blanco Valladares, el cuarto de seis hermanos, ocupó un terreno en el barrio Maca de Petare, sector Las Praderas. La mudanza fue motivada a una discusión con parientes lejanos que según reclamaron el espacio, por tratarse de una herencia de la que no formaban parte.

Previo al hecho. Era el momento de servir la cena, pero el muchacho escuchó a otro que lo llamaba por su nombre y lo convidó a salir con dirección al barrio La Guairita, cerca del cementerio del Este, municipio El Hatillo.

Al llegar al lugar, Blanco Valladares fue abordado por tres jóvenes, uno del que no conocen identidad y otros dos señalados solo como Javier y el Brayan.
Javier cobró venganza y arremetió contra Blanco Valladares, acuchillándolo en varias ocasiones. Lo haló por los cabellos, le obligó a que se arrodillara y le disparó en la pierna izquierda. En el suelo, le propinó cinco tiros más. Una prima de la víctima presenció los hechos.

El joven herido fue llevado por una señora al hospital Domingo Luciani de El Llanito, donde murió el lunes a las 10:30 pm.

Blanco Valladares se desempeñaba como colector de camionetas del terminal Río Tuy, su familia dijo que funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas conduce las pesquisas para dar con la ubicación de los implicados, de acuerdo a declaraciones aportadas por el joven que usaron de señuelo para atraer la atención de la víctima.

NAM/El Nacional