En el suramericano Sub 20 de Rancagua, Chile, Venezuela ha venido de mayor a menor, hasta el punto de que después de liderar durante las primeras dos fechas el hexagonal final, ahora se encuentra fuera de la clasificación al Mundial Polonia 2019.
La noche del viernes la Vinotinto cayó por segunda vez consecutiva y acumuló cinco goles en contra para bajar del cuarto al quinto puesto del hexagonal.
De un momento a otros, la selección pasó a ser de la más regular a la de menor efectividad en un torneo en el que ha sacado 13 puntos en ocho hornadas; eso sí, solo cuatro de ellos en la fase final.
Las opciones de clasificación pasan por la siguiente fórmula: triunfo ante Ecuador el domingo y derrota o empate de Colombia ante Uruguay.
Para ello, el técnico Rafael Dudamel asomó cambios en la alineación y, podría ser, en la estrategia a seguir contra un rival que tiene siete puntos y opción de quedar campeón.
Venezuela no contará con su goleador Jan Hurtado, quien fue expulsado por una infantil falta en el juego ante los neogranadinos. Aparte, el propio técnico reconoció que “quienes puedan dar mayor frescura jugarán”, refiriéndose al estado físico de sus dirigidos.
Fuertes
“En esta circunstancia crucial, los más frescos son los que tendrán prioridad. Habrán algunos que tendrán que duplicar esfuerzos porque sacar once y meter once no es lo conveniente”, dijo Dudamel sin anunciar dónde hará los cambios.
Seguramente el zuliano Junior Parades sustituirá a Hurtado, aunque falta ver si el técnico se anima a jugar con un delantero “9”, par de extremos y los tres en el medio, tal como lo ha hecho hasta ahora.
La fórmula le dio éxito en la fase inicial de grupo, pero en la final ha perdido ocho de 12 puntos posibles.
“Estas dos derrotas las atribuimos al descontrol en el que entramos cuando nos vemos abajo en el marcador. Debemos madurar en este aspecto”, agregó.
Dudamel insiste en que el estado anímico incide en lo futbolístico, pese a que los jugadores emocionalmente se golpean cuando son superados en la cancha.
Ante Colombia, Venezuela aplicó una estrategia de presionar al rival provocando una equivocación que nunca llegó.
También perdió el balón en las primeras de cambio, hasta recibir el primer gol a pelota quieta. Después de eso, Colombia manejó bien el partido e hizo que su rival se llenara de ansiedad.
Aunque Venezuela no depende de sí mismo, aún tiene la opción de ligar que Colombia no sume triunfo, siempre y cuando derrote a los ecuatorianos.
NAM Deportes
Foto: Cortesía FVF
