Un barco de rescate de migrantes navegaba el jueves en la mañana hacia un puerto de Sicilia para desembarcar a 47 migrantes que estuvieron casi dos semanas en el mar mientras Italia presionaba a otras naciones europeas para que los aceptase.
El Sea-Watch 3, operado por la ONG alemana Sea Watch, se dirigía al puerto de Catania escoltado por barcos de la guardia costera italiana.
A principios de semana, el primer ministro Giuseppe Conte anunció un avance en el caso señalando que media docena de países comunitarios aceptarían a los migrantes rescatados ante las costas de Libia el 19 de enero, por lo que Italia no tenía que soportar sola la carga.
El gobierno populista italiano no permite el atraque de barcos de ayuda humanitaria en sus puertos en un intento por disuadirlos de que realicen rescates en el Mar Mediterráneo y para obligar a otros países a recibir a los solicitantes de asilo.
NAM/AP
