Un grupo yihadista filipino confirmó este miércoles la toma de un número indeterminado de rehenes al emprender la huida tras el asalto sin víctimas de una escuela al sur del país en Pigcawayan, Cotabato Norte, en la isla de Mindanao, Filipinas, la misma región donde otra organización afín al grupo Estado Islámico (EI) combate al Ejército.
Abu Mama Misri, en calidad de portavoz del grupo armado los Luchadores por la Liberación Islámica del Bangsamoro (BIFF), declaró al diario «Inquirer» que los combatientes retienen a un número no precisado de personas que se encuentran «a salvo y serán liberados pronto».
Los miembros del BIFF allanaron a primera hora del día un colegio de Pigcawayan, en la provincia de Cotabato, donde retuvieron por horas a varios civiles, incluidos niños.
El portavoz de las Fuerzas Armadas, Restituto Padilla, confirmó esta mañana que los asaltantes se retiraron al poco de llegar los soldados, con quienes intercambiaron disparos. Padilla informó en rueda de prensa de que durante el incidente no se registraron víctimas ni heridos, no obstante se limitó a decir que las autoridades investigaban una posible toma de rehenes.
El número de rebeldes que participaron en el asalto varía según los distintos portavoces oficiales: mientras Padilla cifra a los insurgentes en unos 30, Arvin John Encinas, portavoz de la Sexta División de Infantería, dijo a «Inquirer» que los soldados persiguen a unos 200 combatientes. Encinas también cifró en cinco a las personas que permanecen retenidas por los guerrilleros del BIFF.
Padilla desvinculó el incidente de la violencia en Marawi, una ciudad situada a un centenar de kilómetros al norte de Pigcawayan donde el Ejército mantiene los combates contra el también yihadista Grupo Maute, afín al EI.
NV1/EFE
