Los bomberos buscaban este jueves cuerpos en la torre de viviendas sociales de Londres que sufrió un incendio el día anterior, dejando 17 muertos, según un nuevo balance, y numerosos interrogantes sobre el estado del edificio.
«Desgraciadamente, puedo confirmar que el número de muertos es 17», dijo el comandante de la policía Stuart Cundy en una declaración a la prensa. Se asume que el balance de muertos aumentará a medida que los bomberos avancen dentro de la estructura calcinada de gran parte del edificio, una probabilidad reforzada porque hay familias de las que no se sabe nada.
Treinta y siete personas seguían hospitalizadas, 17 de ellas graves, y no se espera ya encontrar supervivientes. La comandante de los bomberos de Londres, Dany Cotton, dijo que hay partes del edificio que no son seguras y que llevará tiempo inspeccionar todos los rincones.
Hay «un número desconocido» de gente dentro, pero «sería un milagro que quedara alguien vivo», explicó a Sky News. «Llevará semanas despejar el edificio e inspeccionarlo apropiadamente», añadió.
La primera ministra británica, Theresa May, visitó este jueves el lugar y la reina Isabel II publicó un comunicado afirmando que sus «oraciones y pensamientos están con las familias que perdieron a seres queridos».
NV1/AFP
