El famoso buque Pilín León, rebautizado como Negra Matea, y que representó para el Gobierno de Hugo Chávez, el ícono de la derrota del paro petrolero del año 2002, lleva más de un año parado en Portugal, con el mantenimiento de las instalaciones de dique de Lisnave en la provincia de Setubal. No lo han devuelto a Venezuela por la deuda que tiene PDVSA.

El plazo de reparación no era mayor a dos meses, pero el buque lleva 19 meses en espera de ser reparado y generando cada día más deudas. La agencia encargada de velar porque no le falte nada al buque, se niega a prestar toda relación, por la deuda acumulada desde 2017, y en ella comprende la alimentación. Pero la situación es tan crítica que deben solicitar donaciones de otros barcos o material de desecho, tales como cable, para vender y comprar artículos de aseo personal.
La tripulación ha acudido a la Federación Internacional del Transporte (ITF) solicitando apoyo “y su respaldo en esta lucha de la cual hemos agotado todos los medios y órganos regulares, sin tener una respuesta digna como trabajadores de la primera industria del estado venezolano».
NAM/Sebastiana Barráez/Kariana Aular/Pasante
