Vecinos del municipio San Francisco, viven a diario una verdadera odisea al tratar de trasladarse del municipio sureño a la capital zuliana, el colapso en el transporte es evidente, y en tiempo de lluvia todo se hace más cuesta arriba ante la falta de parque automotor que cubra la demanda de los ciudadanos de esta municipalidad.
Los trabajadores que deben a diario acudir al centro de la ciudad para llegar a los diferentes destinos laborales, están traumados, uno por la falta de trasnporte adecuado y otro por el exceso en el cobro de pasajes.
Este martes cuando desde tempranas horas de la madrugada llovió sobre los municipios Maracaibo y San Francisco, la aventura aumetó al máximo, las personas caminaban de una esquina a otra y otros se llegaban hasta el puente sobre el Lago, para intentar agarrar un carrito, bus, vans o los transportes improvisados que ya son normales en la ciudad, camionetas, camiones 350, o de plataforma, para poder moverse, pero la lluvia no dejó que nadie saliera.
Los pocos que si lo hicieron, abarrotaron sus unidades y cobraban 10 bolívares soberanos para llevar a los usuarios, vía la C-1, porque Los Haticos está inundado tras las lluvias. Otros más apurados solicitaron servicio de taxis que pasaban por las ruta, y esto más abusadores pretendían cobrar 200 bolívares soberanos hasta el terminal.
Carlos Vergara indicó que hacia tiempo que no venía a la ciudad, pues ahora reside en Colombia, pero debió regresar a la Costa Oriental del Lago, donde falleció un familiar, vino a cumplir con el difunto, pero con las mismas debía regresarse a Cartagena, contó que para llegar a Maracaibo los militares apostados en la cabecera oriental le pidieron a uno de los que transitan por el puente que le diera el «aventón».
Allí debajo del puente de San Francisco ya tenía más dos horas y le urgía llegar al terminal, le pareció exagerado que le pidieran 200 soberanos, quiso pagar el pesos colombianos, pero por desconocimiento del chofer y del mismo que ahora no sabe manejar las cifras en el nuevo cono monetario no se fue, sigue esperando allí la forma de como regresar a Colombia a cumplir con sus compromisos laborales.
Como este el caso de Silvana Pérez, también de la Costa Oriental que de cola en cola pasó el puente y espera un vehículo que la lleve a su destino, ero no tenía para pagar 10 bolívares soberanos que le exigían para llevarla al centro de la ciudad.
Marina Méndez, solo quería ir a su trabajo y se cansó de tanto esperar, salió aun con la llovizna, para llegar a su trabajo, pero tres horas después cansada de caminar de un lugar a otro, no le tocó que llamar a su oficina y decir, lo siento hoy no puedo ir, no hay transporte de ninguna manera.
Todos los afectados coincidieron que esto es sólo falta de autoridad, de políticas en materia de transporte público, de controles y fiscalización, pero claro señalan es que ellos mismo no deben tener vehículos para hacer operativos y menos transporte alternativo para facilitar a los usuarios la movilización.
Recalcaron que está bien que limpien el centro de la ciudad, que reorganicen, pero quienes visitarán el centro si no hay forma de llegar hasta allí.
NAM
