La situación de los pacientes que dependen de una máquina para vivir es cada vez más crítica, las unidades de diálisis en Táchira funcionan a media máquina ya que los equipos están dañados y no cuentan con insumos.
“En esta unidad han fallecido 10 pacientes y en otras también han muerto, prácticamente estamos sentenciados a morir, no tenemos esperanzas, si no nos ayudan no podemos alargar nuestras vidas”, aseguró Hernán Rodríguez paciente que ha visto cómo ha desmejorado su salud.
Las máquinas de hemodiálisis no reciben mantenimiento desde hace dos años, la mayoría están paradas porque no tienen filtros.
“Queremos que nos ayuden las ONG y los gobiernos vecinos para poder vivir”, recalcó Rodríguez.
Son más de 450 pacientes afectados en la entidad, deben recibir 12 horas a la semana de diálisis y escasamente pueden contar con 6 horas, situación que ha ido empeorando la situación de quienes sufren esta patología.
“Estamos presentando una grave situación con las máquinas de hemodiálisis, el 66% están fuera de servicio porque los filtros no llegan”, apuntó Luz Martínez familiar de paciente renal.
Piden al gobierno que se apiade de quienes sufren y poco a poco se les va apagando la luz de la vida, porque no pueden realizarse el tratamiento para desintoxicar la sangre.
También recordaron que las unidades de diálisis del hospital central y el seguro social están inoperativas lo que agrava aún más la crisis.
Piden al gobierno que permita la ayuda humanitaria y que instalen una unidad en la frontera que les permita poder dializarse.
Tampoco cuentan con insumos y medicamentos, aseguran que enfermarse en Venezuela es lo peor, ya que el derecho a la salud es el derecho mas vulnerado.
NAM/Caraota Digital
