El padre Nedward Andrade, nuevo párroco de La Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquira, este Domingo en su primera homilía celebrando el Pentecostes comenzó recordandole a la feligresía presente que «La virgen Aria estuvo presente en ese Cenaculo donde descendió el Espíritu Santo ante los Apóstoles en forma de lengua de fuego y destruyo la falta de unidad cristiana y logro unir con la fuerza del amor a toda la humanidad porque los creyentes tuvieron disposición a ser humildes y transparentes reconociendo sus fallas y debilidades ante Dios pese a que hablaban diferentes lenguas y no fue sino la Fe esa energía suprema para entenderse».
El nobel presbitero en entrevista exclusiva a NV1 dijo: «Sentirse más humilde y consciente de que no esta solo en su inmensa misión pastoral porque la Chinita lo ha traído hasta la Basílica para llevar su mensaje de reconciliación y fortaleza ante la adversidad porque la Madre de Dios siempre esta allí para abrir sus brazos y su corazón arropando todos sus hijos no sólo a los parroquianos de San Juan de Dios sino al Zulia y toda Venezuela».
También se refirió a que pese a ser un Párroco Marabino relativamente joven con sus 36 años, él ha pasado por casi todas las misiones Arquidiosesanas del Zulia y en esta oportunidad el Padre Eterno le ha encomendado plasmar en los más humildes que sufren los embates de la pobreza material la imagen de Fe y Esperanza que transmite la sonrisa maternal que brinda su santa madre que nos recuerda a todos sus hijos que en el amor es donde somos realmente felices.
Este domingo de Pentecostes el padre Nedward Andrade finalizo la Eucaristía en la Basílica pidiéndole a los en Cristo redentor que se detengan un momento a reflexionar en silencio recordando a Dios y la Virgen Santísima que solo saben dar amor a que conversen con ellos y escuchen sus palabras sanación, consuelo y reconciliación porque ante su presencia no hay nada imposible.
NV1
