El analista político y dirigente del Movimiento por la Democracia y la Inclusión, Nicmer Evans, aseguró este lunes que el IV Congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) solo dejó en evidencia aun más las divisiones internas que existen.
Definió a la agrupación oficialista de “pierna fracturada pero con un yeso muy sólido todavía”.
“Se concretaron las políticas del Gobierno por los menos en apariencias. El PSUV es una pierna fracturada pero con un yeso muy sólido todavía. Sin embargo, hay amplias diferencias que son muy visibles “, opinó durante una entrevista ofrecida a la cadena radial Circuito Éxitos.
A su juicio, aunque se esperaba algún tipo de flexibilización del Ejecutivo ante el aumento de las voces “críticas” dentro del mismo chavismo, esta no se manifestó: “Se esperaba una precipitación de algunas cosas pero por lo menos se contuvieron durante el congreso y decidieron hacerle la comparsa a Maduro”, aseveró.
Para Nicmer Evans, hay dos claros grupos, uno protagonizado por el presidente Nicolás Maduro; y otro liderado, por el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello.
Agregó que las diferencias se evidencian a la hora de asumir riesgos políticos como el levantamiento del control de cambio que rige en Venezuela desde el año 2003, una medida que asomó el mandatario ejecutar, pero terminó enviándola a consideración de la ANC.
“Maduro le dice a Diosdado, arréglate con los ortodoxos mientras yo saco a pasear a los enanos del circos con todo este tema del petro”, expresó Evans, quien afirmó que a lo único que “le teme el Gobierno es que la Fuerza Armada Nacional no siga en la situación de sumisión que tiene ante esta tiranía”.
“La preocupación ante la ausencia de contención del malestar de la gente, no solamente es aumentarle el salario sino hacerles copartícipes del desmantelamiento que estamos viendo del país”, agregó.
NAM/ Caraota Digital
