Una semifinal impensada desde antes del inicio de la Copa del Mundo pero, con el correr de la competencia, ambos equipos han ido consolidándose en suelo ruso. Inglaterra y Croacia se enfrentarán con el sueño de llegar a la final de Rusia 2018.
Inglaterra, que viene de eliminar a Suecia en Cuartos de final, tendrá su primera gran prueba en la competencia. Los dirigidos por Gareth Southgate han utilizado el 3-5-2 como esquema madre y no han realizado grandes cambios en cuanto a sistema. Lingard y Alli como interiores por detrás de Sterling y Kane como delanteros. El primero movedizo y el segundo más posicional pero con movimientos constantes para posicionar a su equipo a diferentes alturas.
En defensa, la actuación de Pickford ha sido maravillosa por detrás de Maguire, Stones y Walker. Henderson, volante defensivo, es el organizador de los Tres Leones a la misma altura de Trippier y Young, dos carrileros que le dan amplitud a cada posesión inglesa. Una formación que no muta demasiado pero que si entrega demasiadas variantes a la hora de defender y atacar.
Croacia, por su parte, viene de eliminar a Rusia desde la tanda de penales, se ha caracterizado por ser un equipo de mediocampistas. El rendimiento, tanto colectivo e individual, de Luka Modric e Ivan Rakitic han llevado a los de Dalic a alturas impensadas. Un equipo que mantiene siempre el 4-2-3-1 con Subasic, rendimiento muy serio, bajo los tres palos. Lovren y Vida dos centrales muy competitivos con Strinic y Vrsaljko como laterales. En la zona de volantes, las cosas cambian dependiendo de la propuesta.
Si la idea es proponer, Modric y Rakitic juegan en primera línea con Kramaric apareciendo como enganche para hacerle compañía en ataque a Mandzukic. Si la idea es ser más reactivo, Modric aparece como enganche y Brozovic o Badelj aparece junto a Rakitic en primera línea de volantes. En ataque, Perisic y Rebic aparecen en los costados y Manzukic como único punta. Un equipo con nombres importantes.
Dos equipos con propuestas claras que se medirán con la misión de llegar a la Gran Final de la Copa del Mundo. Romper el molde de lo establecido y dar la gran sorpresa dentro de una competencia que se ha caracterizado por dicha premisa.
Javier Parra Peña
