La «Vinotinto» Sub-20 consiguió clasificar a la siguiente fase del Mundial en Corea del Sur, después de derrotar a Alemania y Vanuatu en sus dos primeros partidos demostrando un nivel futbolistico impresionante.
Este magnífico desempeño deportivo contrasta con el choque cultural que han significado para los integrantes del equipo criollo las costumbres alimenticias de Corea del Sur.
«Hemos pasado ‘las de Caín’ por todo lo que se refiere a la alimentación, no estamos adaptados a la comida de los coreanos», comentó Jesús Berardinelli, Vicepresidente de la FVF y cabeza de la delegación criolla en Corea, en una entrevista radial. «Ha sido un problema constante, un problema de todos los días, ha sido un proceso de adaptación», añadió.
Venezuela no pudo costear el traslado de los alimentos que prefieren los jugadores porque el sobrepeso debía pagarse en dólares, una divisa de difícil acceso por el férreo control de cambios vigente en el país desde 2003. Pese a estar viviendo problemas en el tema gastronómico, los «chamos» han contado con el apoyo de Mariana Iglesias, la nutricionista de la Federación, y de un chef, que no forman parte de la delegación sino que figuran como invitados.»Gracias a Dios que ella vino», agregó Berardinelli.
NV1/EFE
