El español Rafael Nadal derrotó, con más facilidad de la esperada, al austriaco Dominic Thiem por 6-4, 6-3 y 6-2 y se coronó por undécima vez campeón de Roland Garros.
Nadal, actual número 1 del mundo, fue una máquina que solo tuvo en el comienzo del primer set y en medio del tercero algunos inconvenientes debido al comienzo sólido de Thiem y a un dolor en la mano derecha. Pero, ante la bestia de París, es imposible de competir.
Posterior al partido, Nadal afirmó que contra Thiem “jugó su mejor partido” y vaya que lo fue. Grandes tiros, defendiendo todo y con la garra que lo caracteriza. Lo que lo llevó a ser uno de los más grandes de la historia del tenis.
Nadal, segundo máximo ganador de Grand Slams con 17 títulos, retuvo la corona de Roland Garros y mantendrá el primer puesto del ranking de la ATP. Un triunfo que se une a la historia del español, que parece que nunca dejará de crecer.
NAM
