El partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC), heredero de la antigua guerrilla, denunció este miércoles que “grupos criminales sucesores del paramilitarismo” amenazan y hostigan a sus militantes en Bogotá.
“Desde el año 2017 (…) se ha incrementado la presencia de grupos criminales sucesores del paramilitarismo”, afirmó el integrante de la Dirección de FARC Bogotá Sergio Marín en una rueda de prensa en la capital colombiana.
El partido aseguró que han detectado “expendios de droga controlados por estas bandas, patrullajes de personas encapuchadas, sujetos armados infiltrados en movilizaciones sociales, disparos de arma de fuego contra casas de militantes de FARC”, entre otros.
Además, la organización también informó que denunciaron ante la Fiscalía colombiana la situación que vive su militante Arley Estupiñán, quien ha sufrido varios atentados y ha cambiado de localidad por su “inminente situación de riesgo”.
“Me tocó salir del barrio, estaban conspirado mi asesinato y el de mi familia”, lamentó Estupiñán en la rueda de prensa.
El abogado del movimiento Manuel Garzón definió que estas bandas se camuflan bajo actividades de “microtráfico y hurto” para encubrir su carácter de paramilitares.
NAM/ EFE
