El Real Madrid se convirtió ayer en el primer invitado a la fiesta que se organizará en el estadio NSC Olimpiysiy de Kiev. Por tercer año consecutivo el conjunto blanco jugará el último partido de la competencia más importante a nivel de clubes. Y no es poco decir.
El último equipo en lograr pisar tres finales de la Liga de Campeones de Europa fue el AC Milan entre 1992 y 1995 con un equipazo liderado por jugadores de la talla de Baresi, Costacurta, Maldini, Donadoni, Desailly, Albertini y Massaro de la mano de un todavía joven Fabio Capello. Hoy, más de dos décadas después, son los Keylor Navas, Sergio Ramos, Marcelo, Kroos, Modric y Cristiano Ronaldo quienes construyeron una dinastía con Zidane sentado en el banco de suplentes.
Ayer contra el Bayern Múnich, el Real Madrid demostró ser un equipo que se adapta en su totalidad al rival y que sabe interpretar cada faceta del juego de una manera magnifica. Con jugadores de un alto nivel que en estas instancias saben sacar lo mejor de sí mismos. Capacitados a entender lo que les pide su entrenador.
Saber donde
Ante el Gigante Bávaro, fueron Navas, Ramos y Varane; ante la ausencia de Cristiano Ronaldo en la faceta definitiva, quienes sacaron la cara por los merengues. Lo detuvieron todo. Dieron una clase de cómo defender ante uno de los mejores equipos del mundo sin un funcionamiento colectivo que los respalde. Porque el Real Madrid, desde la serie contra del PSG pasando por la Juventus y terminando contra el Bayern, ha bajado su nivel colectivo para depender únicamente de grandes actuaciones individuales.
En París y Turín fue Cristiano Ronaldo y contra el Bayern fueron los tres antes mencionados. La razón de esto yace en donde decide Zidane defenderse y llevar el juego. Contra los franceses e italianos en como visitantes, El entrenador galo plateó el juego de una manera dominante con grandes actuaciones de los que saben manejarse mejor en el lado del campo rival. Kroos, Marcelo, Cristiano Ronaldo y compañía.
Un plan para las individualidades
Contra los alemanes, al medirse a un equipo simétrico en cuando a calidad, el conjunto merengue defendió muy atrás y exponerse menos. Con dos líneas de 4 muy cerca de Keylor Navas. Todos ordenados. Con Kovacic cerca de James, un plan más que un triunfo. Modric apoyando a Lucas por banda. Ramos y Varane cerrando el candado. Todo un plan que terminó apoyándose en magnificas actuaciones individuales.
El Real Madrid se ha convertido en esto. Un conjunto de individualidades que responde de una u otra manera ante cualquier adversidad. Que entiende lo que necesita. Con jugadores capacitados para analizar contexto, momento y encontrar soluciones. Si les das el tiempo para encontrar respuesta, ya perdiste la batalla.
En Kiev, a la espera de su rival, el Real Madrid espera un nuevo rival. Aquel que intentará terminar la monarquía. Esa que se ha construido con un entrenador capacitado, jugadores inteligentes y una capacidad de gestionar el triunfo bestial. Un equipo que sabe donde hacer lo que tiene que hacer.
Javier Parra Peña.
NAM.
