Ni las bajas temperaturas de un país acostumbrado al clima tropical, doblega la voluntad de cientos de brasileños que rodean permanentemente la comisaría de la Policía Federal en la ciudad de Curitiba.
En la noche de Curitiba, la temperatura ha llegado incluso hasta los 15 grados, con lluvia incluida, ante lo cual se hacen fuertes quienes permanecen ahí en apoyo a su líder.
El recinto es el aposento carcelario de su líder Lula Da Silva, tras las rejas allí, desde a semana anterior.
Los seguidores no descansan en su afán de ver libre de nuevo a su candidato presidencial y líder de la izquierda del país amazónico, acusado de corrupción, por la que le fue impuesta en un tribunal, una condena por poco más de 12 años de encierro.
Quinze graus em Curitiba. Nove dias desde que os arredores da Polícia Federal no bairro Santa Cândida foram tomados por gente de todos os lugares do Brasil. O frio que tomou conta da capital paranaense não arrefece a multidão que cerca o prédio da PF. https://t.co/ZtRX3uCEqa
— Lula pelo Brasil (@LulapeloBrasil) 16 de abril de 2018
NAM/ELIO BOLÍVAR
