Estados Unidos, Francia y Reino Unido atacaron la infraestructura de armas químicas del régimen sirio, en respuesta a las sospechas de que el país de Al Asad haya utilizado esas armas contra su población, informó la Casa Blanca en rueda de prensa este viernes.
«Enviamos un mensaje claro a Asad y a sus asesinos», indicaron autoridades estadounidenses desde El Pentágono, tras señalar que «el ataque demuestra la determinación para evitar que las armas químicas sean usadas» contra la población civil.
El secretario de defensa de Estados Unidos, Jim Mattis, explicó que: «Queremos disuadirlos de que vuelvan a hacer esto», y dijo en referencia al gobierno de Damasco que se llevó a cabo «una actividad de tierra y aire».
Con respecto a Rusia, aclaró: «No usamos coordinación con los rusos de los ataques ni les anticipamos de estos».
En cuanto a los objetivos dijo que buscaron «aquellos diseñados para tratar la amenaza de armas químicas manifestada», y sostuvo que «el mundo vio el uso de estas armas químicas. Examinamos esos lugares para atacar».
Desestimó posibilidad de afectar a civiles
«No buscamos los que tenemos alto riesgo de daño colateral. Las armas y la determinación de armas fueron elegidas para minimizar las víctimas civiles», dijo Mattis. Aunque admitió que aún es «demasiado temprano para determinar eso».
De momento «la ola de ataques ha concluido», dijo Mattis. Los objetivos estaban dirigidos a minimizar la capacidad de daño sirio por parte de armas químicas, insistió.
NAM/GLOBOVISIÓN
