La primera ministra de Reino Unido, Theresa May, autorizó la participación de las Fuerzas Armadas británicas en la operación contra Siria.
«Esta noche he autorizado a las fuerzas armadas británicas a realizar ataques coordinados y selectivos para degradar la capacidad de armas químicas del régimen sirio y disuadir su uso», dice May en un comunicado, citada por The Guardian.
La premier señaló que «no quedó otra alternativa que el uso de la fuerza en Siria» y decidió ser parte de esta ofensiva, al lado de las fuerzas de Francia y EE.UU., autorizadas por sus presidentes, Emmanuel Macron y Donald Trump, respectivamente.
NAM/RT
