jueves 4 de junio de 2026

#Opinión Golpe de estado casero (Roberto Malaver)

Cuando Agapito Sánchez abrió la puerta de su apartamento, no imaginó nunca la situación con la que se iba a encontrar. Desde hacía seis meses se había ido a Maracaibo a buscar nuevas fuentes de trabajo. Y ahora volvía a lo mismo otra vez. Vio que la sala estaba sola y se fue hasta el cuarto principal. Abrió la puerta y se sorprendió al ver a Etanisla Quijada durmiendo, y con una cara de felicidad, entre los brazos de su compadre Gaspar Salazar.

Agapito se llevó las manos a la cabeza buscando explicación, pero fue la señora Etanisla quien empezó a dársela: “Agapito, cuidado con una vaina. Yo sé que tú te la pasas armado. Pero vamos a dialogar” – “A dialogar, Etanisla”- dijo el hombre. Y ella contestó: “Si, mi amor. El diálogo está de moda, a pesar de que Julio Borges no firma, pero nosotros si podemos firmar un acuerdo. Así que no te pongas guarimbero como Freddy Guevara o Capriles Radonski”- “Has aprendido mucho de política, Etanisla”- le volvió a decir el hombre. “Claro, eso es lo único que se puede aprender ahorita, porque de eso es lo que se habla” – “Me has engañado con mi compadre, Etanisla”, dijo Agapito en un tono de derrota, que ni Manuel Rosales cuando perdió la gobernación del Zulia. “Te explico, Agapito. Tú te fuiste y yo esperé. Y nada. Tanto WhatsApp, tuiter, y Facebook, Instagram y correo electrónico, y tú no aparecías por ningún medio. Así que, viéndolo bien, ante esta crisis que nos tiene muertos, huevo a 600 mil el cartón, cebolla a 200 mil, tomate a 100 mil, uno tiene que por lo menos, Agapito, buscarse un poquito de placer, y yo hablé con tu compadre Gaspar, y aquí está cumpliendo, como debe ser”.

Agapito tomó asiento. Mientras veía que ya su compadre se había vestido, cuando su esposa Etanisla hablaba con él. Ella también aprovechó y se puso su vestido de cretona y terminó diciéndole: “Además, Agapito, las fuerzas armadas de la razón, están conmigo” – “Yo solo les pido que me dejen aquí también, para ver si juntos salimos de esta situación”- comentó Agapito-. “Está muy bien”, dijo Etanisla. “Así hay dos hombres en la casa que trabajan y consiguen más para comer y celebrar, pero eso sí, Agapito, en esta casa quien manda es tu compadre, Gaspar. ¿Es así Gaspar?”. Y Gaspar, viendo a su compadre Agapito, dijo: “Si tú lo dices, mujer, así será”.

Roberto Malaver

@RobertoMalaver