sábado 6 de junio de 2026

¡SÓLO EN VENEZUELA! Cremaron el cuerpo de una anciana por error de SENAMECF en Caracas

Un hecho por demás insólito ocurrió en Caracas, justo en la Sede Nacional de Medicatura y Ciencia Forense, SENAMECF, donde la confusión en la entrega de los cadáveres de dos abuelas ha desatado un alboroto, debido a que fueron entregados los cuerpos a los familiares equivocados y los primeros decidieron cremar a su deudo, mientras que los segundos ahora no tienen a quien rendirle un justo homenaje póstumo.

María Ignacia Torrelles de 90 años falleció el 24 de febrero de un paro respiratorio, por lo que su cuerpo fue trasladado a la Medicatura Forense, allí presuntamente se generó una confusión a la hora de asignar el número correspondiente de cadáver, lo que llevó a que el cuerpo de la abuela María fuera entregado a la familia equivocada y ésta sin ton ni son procediera a cremarla en el Cementerio del Este, como tenían estimado para su pariente y luego de ese acto esparcir sus cenizas, según los deseos de los deudos.

La abuela María no tenía cédula de identidad y mucho menos partida de nacimiento, por eso la demora en la entrega del cuerpo a sus familiares, porque ellos debieron hacer un sinnúmero de trámites para que el cuerpo les fuese entregado. El sábado 3 de marzo ya tenían todo listo y habían entregado los recaudos exigidos para que les dieron los restos de su ser amado, pero su sorpresa fue mayúscula, cuando llegó el carro fúnebre y procedieron a retirar el cuerpo, les mostraron un cadáver que no era el suyo.

Una nieta que la vio notó que tenía dientes y su abuela no los tenía, por lo que se negaron a llevársela. En el SENAMECF  les dijeron que volvieran el domingo porque quien tenía la llave para buscar los cadáveres no estaba. El domingo tampoco pudieron, así que regresaron el lunes y es allí cuando se dan cuenta del terrible error.

Al revisar se dieron cuenta que el día del fallecimiento de la abuela María, otra señora de avanzada igual ingresó a la morgue y los empleados de guardia confundieron la numeración. El cuerpo de María Ignacia fue retirado por otra familia el 26 de febrero, pero los parientes a pesar de manifestar que no reconocían la bata que vestía la difunta y el cabello era más corto, la aceptaron, la velaron y la cremaron.

Ante la algarabia, el dolor por la pérdida de un ser querido y la confusión convocaron a los familiares de la abuela que habián cremado, les permitieron bajar al sótano de la morgue y para su sorpresa, allí estaba su abuela, no era el cuerpo de Torrelles y si era la pariente de ellos, por lo que tendrán que hacer de nuevo los actos fúnebres.

Sin embargo, los parientes de Torrelles no podrán despedirla como planeaban y muchos menos recuperar las cenizas de su amada abuela, para honrarla y darle cristiana sepultura.

NAM/Con información de Altagracia Anzola