Las autoridades mexicanas investigan la desaparición en Cancún de cuatro colombianos y la decapitación de uno de ellos, informó hoy la Fiscalía del estado de Quintana Roo (sureste de México).
El 18 de diciembre se perdió el rastro de cuatro colombianos, entre ellos la joven Tatiana Góez, que residían en esa turística ciudad, y unos días después apareció asesinado uno de ellos, Joan Sebastián Espinosa.
El 21 de diciembre el cuerpo de Joan Sebastián -novio de Tatiana y cuyo padre es uno de los desaparecidos- se encontró en una calle de Cancún: le desollaron el rostro, lo decapitaron, le cortaron los genitales y se los pusieron en la boca.
El fiscal de Quintana Roo, Miguel Ángel Pech, explicó hoy a Radio Fórmula que las pesquisas siguen su curso y se llevan a cabo varias líneas de investigación. Una de ellas apunta a que este grupo se dedicaba al préstamo de dinero y luego exigía unos intereses elevados. “Al día siguiente cobraban los réditos, los intereses, y si no lo hacían así, respondían de forma violenta”, indicó Pech.
Tampoco se descarta que, por la crueldad del asesinato, el suceso pueda deberse a una disputa entre bandas para controlar el tráfico de drogas en la zona de Cancún, agregó. Otras líneas de investigación giran en torno a la joven desaparecida, quien llegó a Cancún en mayo de 2017 en busca de oportunidades y trabajaba en una peluquería.
La guerra abierta entre el Cártel Jalisco Nueva Generación con Los Zetas para controlar la región ha provocado un repunte de la violencia en la turística Quintana Roo
Aleida Guisao, la madre de la chica, denunció hace unos días la falta de acción de las autoridades tanto mexicanas como colombianas. Desde Medellín, donde reside la familia, la madre pidió ayuda y afirmó que no dispone de recursos económicos para viajar a Cancún y participar de cerca en la búsqueda de su hija. El mismo día de la desaparición había hablado por la mañana con ella y horas después empezó a temer por su hija.
El fiscal de Quintana Roo aseguró que, aunque no se ha comunicado directamente con Guisao, se le tomó declaración y, por ello, se abrió la línea de investigación relacionada con el trabajo de la joven. Puntualizó que se están recopilando las últimas llamadas telefónicas y los mensajes de los desaparecidos, a fin de obtener pruebas “tangibles” que ayuden a capturar a los culpables.
En los últimos meses la violencia se ha extendido a buena parte del estado de Quintana Roo, que recibe una importante cantidad de turistas y divisas extranjeras, por la supuesta disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación con Los Zetas y otros grupos delictivos para controlar la región.
Las autoridades se pusieron en alerta especial en enero del pasado año, cuando se produjo un ataque a la sede de la fiscalía de Quintana Roo en Cancún, que dejó cuatro muertos, días después de un tiroteo en una discoteca en Playa del Carmen que acabó con la vida de cinco personas.
Recientemente, tras un ligero descenso en los índices de criminalidad, Estados Unidos retiró la restricciones de viaje a varios estados y ciudades mexicanas, entre ellas Cancún, al considerarla de nuevo segura.
