La capacidad del técnico Zinedine Zidane para manejar el tempestuoso vestuario del Santiago Bernabéu siempre ha sido vista como una de sus principales fortalezas, pero ante los actuales problemas de resultados del Real Madrid, sus buenas relaciones con sus «galácticos» comienzan a parecer una carga.
El Real Madrid, que se encuentra cuarto en la tabla a 16 puntos del líder Barcelona en la liga española, recibirá el sábado al Villarreal, que con frecuencia es un rival complicado para el equipo blanco.
El Villarreal está a solo cuatro puntos del Madrid en la sexta posición, por lo que cualquier resultado adverso del conjunto blanco contra el «submarino amarillo» aumentaría la presión sobre Zidane, a pesar de haber ganado ocho trofeos en sus dos años como entrenador del Real Madrid.
El francés fue muy criticado en los medios de comunicación españoles después de la derrota 3-0 en casa contra el Barcelona y los dardos contra Zidane no cesaron después del empate 2-2 del domingo contra el Celta de Vigo por La Liga y de la igualdad del miércoles con el modesto Numancia por la Copa del Rey.
Zidane y el mercado
Zidane ha sido reprobado por insistir en las mismas alineaciones y tácticas pese a los decepcionantes resultados, pero la reticencia del francés por tocar el equipo podría vincularse con las limitadas opciones que tiene sobre la mesa tras la última ventana de fichajes.
Según informaciones de prensa, en el verano boreal el club retiró una oferta para fichar al joven delantero francés Kylian Mbappe por no tocar el tridente ofensivo formado por Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Gareth Bale, que solo han marcado 10 goles en La Liga entre los tres durante durante esta temporada.
Mbappe finalmente terminó en el Paris St Germain y el Madrid vio debilitadas sus opciones de ataque al dejar partir a James Rodríguez y Álvaro Morata, que no estuvieron en el once inicial la pasada temporada pero hicieron importantes contribuciones cuando salieron desde el banquillo.
NV1/Yahoo
