Esta noche, el Gobierno de Venezuela ha dado por cerradas todas las comunicaciones e interconexiones, «por aire, tierra y agua con las islas de Aruba, Curazao y Bonaire», según lo expresó el presidente Nicolás Maduro.
La medida es hasta que el vicepresidente Tareck El Aissami y los gobiernos de estas islas lleguen a un consenso inmediato en cuanto al problema del contrabando de alimentos, combustibles, medicinas y todos los productos venezolanos.
La medida es dura, pero puedo tomar una de mayor peso. Debo darle un golpe a las mafias que le dañan la economía a Venezuela y se han establecido en esas islas, donde no le hacen nada.
La mejor de la buena voluntad, le digo a los presidentes de allá. Desde hace unas semanas atrás lo había advertido, pero allá se quedan callados como los mudos. Vamos a defender a Venezuela. Allá se han instalado las mafias que le hacen daño al país, y se lo permiten.
Con el Plan Centinela contra el contrabando de la Fanb, vamos a atacar el contrabando hacia Aruba, Curazao y Bonaire, y lo vamos a extender hacia el occidente del país, procédase, sentenció Maduro.
Desde esta noche la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tomará todos los aeropuertos y puertos del estado Falcón y la costa caribeña venezolana para hacer efectiva esta medida.
También, el primer mandatario, aseguró que se tomarán todas las medidas, para que las personas que están en esas islas y tienen previsto regresar al país en este tiempo, lo hagan. Vamos a garantizarle su retorno sin problemas.
NV1/ELIO BOLÍVAR
