Israel, Irán, La India, China y Arabia Saudita son los cinco países del mundo que no celebran el 1 de enero el Año Nuevo ni tampoco le dan la bienvenida. Para los habitantes de estos países es un día normal en sus calendarios.
En Israel el 1 de enero es un habitual día de trabajo, siempre que no sea sábado, pues es sagrado para los judíos ortodoxos. La tradición judía establece que el Año Nuevo se celebra en septiembre – octubre durante dos días, porque son los meses en que Dios creó el mundo y a partir de allí cuentan los años.
En Irán los habitantes viven según su propio calendario. El Año Nuevo persa comienza con el día de Noruz que es el primer día de la primavera correspondiente a finales de marzo, según el calendario gregoriano.
En La India la diversidad cultural es variada así como sus calendarios. En 1957, el Gobierno de ese país decidió poner fin a esa diversidad porque utilizaban 30 calendarios diferentes que marcaban las fechas de varias fiestas religiosas entre hindúes, budistas y jainistas. Hoy tienen un día nacional del Año Nuevo hindú que celebran el 22 de marzo.
En China el Año Nuevo es conocido como la Fiesta de la Primavera. Basado en el calendario lunisolar, las celebraciones comienzan el día 1 del primer mes lunar y terminan el día 15, cuando se celebra el Festival de los Faroles.
En Arabia Saudita la Policía Religiosa prohibió celebrar el Año Nuevo tanto a sus ciudadanos como a los extranjeros residentes en ese país. Esta orden fue emitida por los predicadores musulmanes. La razón de esta restricción es que los mahometanos en esta monarquía absoluta deben seguir el calendario lunar y no el gregoriano.
NV1/ AFP
