Quedan pocas horas para despedir el 2017 y es tradición entrar en el nuevo año tomando las 12 uvas.
Pero hay que ser consciente de los posibles peligros que se pueden desprender de esta práctica, sobre todo para los más pequeños de la casa.
Así lo advierten desde la Sociedad Española de Otorrinoloringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), y es que los menores de 5 años, al no estar acostumbrados, pueden atragantarse con esta fruta, ya que su textura y tamaño pueden obstruir sus vías respiratorias.
Los mayores, pero sobre todo los niños, “son los más susceptibles de sufrir una crisis de sofocación por su tendencia a llevarse a la boca cualquier objeto o alimento que les llame la atención y porque sus vías respiratorias y tubo digestivo no están completamente desarrollados”, advierten desde SEORL-CCC.
Esta sociedad recuerda que, según el Instituto Nacional de Estadística, la aspiración de cuerpos extraños está en el cuarto lugar de los accidentes infantiles.
“Las uvas consumidas enteras (con piel y con pepitas) son la tercera causa de asfixia relacionada con la comida en menores de cinco años”, aseguran desde SEORL-CCC basándose en un estudio reciente publicado en la revista Nurs Child Young People .
La Vanguardia
