Un hombre y una mujer norteamericanos, Dick Rutan y Yeana Yeager, logran uno de los últimos récords que quedaban todavía por conquistar en la historia de la aviación: dar la vuelta al mundo sin escalas y sin repostar combustible en 9 días, 3 minutos y 44 segundos.
El Voyager, un frágil avión experimental, de sólo 1.000 kilos de peso, y casi 6 Tm de combustible, recorrió 41.600 km en poco más de 216 horas antes de tomar tierra en el desierto de Mojave, en California (EE.UU.).
Durante el viaje, en una carlinga estrecha del tamaño de una cabina telefónica, aguantaron tormentas, tifones, fuertes vientos, averías, ruido ensordecedor, calambres y fatiga prolongada, que estuvieron a punto de dar al traste con su aventura.
NV1/Agencias
