La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que dormir no es un placer sino una necesidad, por lo que recomienda descansar al menos 6 horas diarias.
El patrón normal sueño está caracterizado por la disminución de la mayoría de las funciones motoras del cuerpo, la cual implica la repetición de ciclos de vigilia y sueño cuya secuencia reguladora inicia y termina cada 24 horas.
Diversos estudios médicos han determinado que los problemas del sueño, tienden a afectar más a las mujeres que a los hombres. “Porque las patologías emocionales del tipo depresión o ansiedad afectan más a las mujeres, pero también existen fenómenos como que son ellas quienes acuden con mayor frecuencia al médico, son más propensas a buscar ayuda, a diferencia de los hombres que decidan no consultar aduciendo estos tipos de trastornos como problemas menores y solo se automedican”, declaró Pacheco Hernández
Dentro de los patrones normales de las personas, dos terceras partes de la actividad diaria son desarrolladas estando despiertos, es decir, en estado de alerta o vigilia; mientras que a la secuencia de sueño le dedicamos solo la tercera parte de este ciclo de 24 horas.
CUIDADO CON EL INSOMNIO
Aunque el cuerpo se encuentre en estado de reposo cuando dormimos, el sueño tiene patrones de actividad, que están regulados por elementos estructurales del sistema nervioso y por sustancias (hormonas y neurotransmisores) que se producen en el cerebro. Cuando se origina un cambio o alteración en éstas, es cuando llegan los problemas o trastornos del sueño.
“Existen patrones clínicos para determinar el insomnio crónico, sobre todo cuando se trata de personas con más de tres meses con dificultades para dormir y que se repiten durante tres o cuatro veces por semana. Esta situación es delicada, e implicaría un diagnóstico clínico y la búsqueda del origen del trastorno, como serían el estrés y otras circunstancias como el uso de sustancias estimulantes o alcohol”, indicó el especialista.
ATENCIÓN MÉDICA PARA EL SUEÑO
Mejorar el nivel, calidad y profundidad del sueño es indispensable cuando el ritmo se ha visto alterado ya que esta situación podría convertirse a la larga en un grave trastorno que afecta la calidad de vida del paciente, al producir mayor cansancio y somnolencia durante el día, reducir su capacidad de concentración, con lo cual puede incluso a llegar a ocasionar accidentes de tránsito, laborales o domésticos, entre otros.
Para tratar estos desórdenes, existen fármacos que no sólo inducen rápidamente el sueño y pueden mantenerlo de forma apropiada. “Dentro de éstos, se encuentran los clasificados como hipnóticos, por ejemplo los derivados de las benzodiacepinas y otros de acción más específica como el zolpidem, que son los más utilizados, pero es importante, antes de indicar algún tratamiento, hacer una evaluación clínica formal, ya que muchas veces estos trastornos están asociados a otras patologías”, resumió el doctor Pacheco.
